lunes, 29 de diciembre de 2014

El proyecto de ciudad (Primera parte)

El inicio de año es ocasión propicia para definir nuevas metas, evaluar los avances alcanzados y sobre todo es tiempo propicio de nuevas expectativas; así, 2015 representa un año clave también para la ciudad, por los nuevos periodos de gobierno.

El año 2015 representa la mitad de la segunda década de un nuevo siglo, que inició caracterizado por el uso intensivo de las tecnologías de la comunicación y el conocimiento, la era digital, quince años representan un periodo de evaluación suficiente para medir de lo que se ha hecho para enfrentar con ventaja las nuevas condiciones; representa 5 administraciones municipales y mas de dos estatales.

Este año que esta por iniciar también será un año de elecciones, de propuestas de modernización tanto local, como estatal; en ellas, la educación, la conectividad, la movilidad, a la par del desarrollo de ventajas competitivas y la sustentabilidad tal vez constituyen los retos más importantes para la ciudad que habrá de iniciar un proceso de consolidación de las 10 urbes más importantes del país.

En México existen más de 500 localidades con una población superior a los 15 mil habitantes, cuatro son ciudades con una amplia hegemonía urbana y 6 están compitiendo por insertarse con ventajas en el nuevo orden urbano, caracterizado por una red de ciudades de importancia mesoregional, San Luis Potosí es una de ellas. La zona metropolitana de SLP ya supera el millón de habitantes y tiene una alta densidad poblacional, en los últimos veinte años su población casi se ha duplicado.

En este orden de ideas, es preciso que los responsables de la política urbana, así como los promotores, empresarios y sociedad en general nos ocupemos por definir un Proyecto de Ciudad que permita enfrentar algunos de los principales problemas:

•           Una acelerado crecimiento que afecta la estructura urbana y la movilidad de las personas;

•           Un patrón de crecimiento, desarticulado, fragmentado y desconectado;

•           Una limitada conectividad digital y bajo aprovechamiento de las tecnologías de la información y la comunicación para la gestión de la ciudad

•           Una alta desigualdad social

•           Un deficiente aprovechamiento de los espacios públicos

•           Una alta pérdida de identidad urbana



La definición de un Proyecto de Ciudad habrá de centrarse en la persona de tal manera que agregue valor al ciudadano…

viernes, 12 de diciembre de 2014

Ciudad y medio ambiente

Mucho se habla sobre sustentabilidad, y se ha cuestionado la idea de la sustentabilidad en la ciudad. Existen dos premisas al respecto, uno que la ciudad es el lugar menos sustentable, desde esta perspectiva no es posible pensar en la sustentabilidad en la ciudad debido a las externalidades y afectaciones que se generan en el aire, suelo y agua tanto dentro de una urbe, como en su región inmediata, también por supuesto, que los recursos que se consumen en la ciudad no son producidos dentro de ella. Por otro lado, existe la visión de la sustentabilidad urbana, siempre y cuando se consideren adecuaciones a los conceptos y principios que originaron la sustentabilidad; esta segunda línea se detalla a continuación.

La sustentabilidad en la ciudad se puede explicar desde la intervención de autoridades, la participación de la sociedad, las políticas y en general desde acciones y relaciones causa-efecto es decir mantener una relación en equilibrio, de esta manera la sustentabilidad tiene varias acepciones: la primera que es necesario pensarla en el largo plazo; la segunda, que hay consecuencias de las acciones presentes; y tercera, que existen interrelaciones entre la tecnología, el medio, la economía y la sociedad que determinan la calidad de vida. Estas tres consideraciones pueden ayudar a entender la sustentabilidad en la ciudad y derivan de los principios del Informe Brundtland de 1987.

Querétaro es una ciudad cuya marca se refiere a la ciudad sustentable, sin embargo las acciones y proyectos urbanos parecen no estar dando el resultado esperado, al menos desde la perspectiva del Índice de Competitividad Urbana 2014 del IMCO. El subíndice medio ambiente señala una competitividad media alta pero la mejor ciudad es Juárez. Existen 10 indicadores ambientales de esta vertiente, en ninguna Querétaro aparece en primera posición. Puerto Vallarta es la mejor ciudad que tiene un sistema de tratamiento, Salina Cruz es la más eficiente en consumo de agua, Ensenada es el ejemplo en disposición de desechos sólidos, Ciudad del Carmen tiene la mayor proporción de empresas limpias y Guadalajara es la que tiene el mejor índice de calidad del aire.

En esta lógica la gestión urbana sustentable es una forma de enfocar acciones desde el gobierno local para controlar las variables que califican a una ciudad por su desempeño ambiental. Una de las principales herramientas para ello es la administración del riesgo, es decir se trata de analizar indicadores y observar cómo se modifican a partir de las acciones que se realizan por ello tiene un enfoque de proceso-resultado, pero también de analizar las posibles eventualidades que surgirían al tomar una u otra decisión y de esta manera mantener el sistema en equilibrio.


La ciudad sustentable entonces, permite sólo niveles de riesgo y mantiene sus sistemas estratégicamente alineados y gestionados, para el logro de propósitos de mediano y largo plazos que aseguren una mejor calidad de vida. El reto en la ciudad es lograr una gestión urbana cuyas acciones no afecten los recursos de las generaciones futuras, y para ello cuente con un sistema de inteligencia competitiva (indicadores) que le permitan monitorear el riesgo, es una forma diferente de administrar la ciudad.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Innovación en San Luis Potosí

El Ranking Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación elaborado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico hace un análisis sobre los sistemas de innovación estatal. Este reporte describe las fortalezas y debilidades de cada una de las Entidades Federativas en materia de ciencia, tecnología e innovación (CTI), a través de diez dimensiones.

San Luis Potosí aparece en el lugar 16 de las 32 entidades federativas en este Ranking, sin embargo ocupa el 4º lugar en la dimensión de Infraestructura académica y de investigación, ésta es la mejor posición de los diez componentes y mide la formación de recursos humanos, la infraestructura académica, los programas de posgrado de calidad, programas de licenciatura certificados, centros de investigación públicos y privados e instituciones con programas de enseñanza técnica superior. Por tanto se trata de resultados de las instituciones de educación superior y centros de investigación, principalmente de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la Universidad Politécnica, El Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, El Colegio de San Luis, la Universidad Tecnológica, el Sistema de Institutos Tecnológicos, y las Universidades Privadas.

El Componente institucional es la posición más rezagada en el lugar 30, sólo encima de Tabasco y Tlaxcala. Esta dimensión mide la capacidad de gestión para la obtención de financiamiento para la CTI, así como el marco normativo y de planeación de la CTI; ocupa el lugar número 26 en el presupuesto estatal destinado a la ciencia y la tecnología, que representa sólo 2.4% del presupuesto federal canalizado a través de los diferentes Fondos CONACYT, y el lugar número 9 en el cumplimiento de los requerimientos de una política de estado en materia de ciencia, tecnología e innovación.

Por lo anterior, San Luis Potosí necesita incrementar la cantidad de recursos estatales destinados a este sector, a través a las instituciones de educación superior (IES) y los centros de investigación (CI), cuyo alto desempeño es líder a nivel nacional.

El incremento en financiamiento para la educación superior y la investigación canalizado directamente a través de las IES y CI, sin organismos intermedios, es una de las estrategias más efectivas y probadas para promover el desarrollo con equidad, tiene una alta rentabilidad política, social y económica para la ciudad y constituye uno de los principales activos para la generación de sistemas de innovación local.




jueves, 27 de noviembre de 2014

Nuestro rezago en planeación urbana

Los países de Europa emplearon la planeación urbana desde la posguerra para la reconstrucción de las ciudades. En México, la década de los setenta marcó el inicio de la planeación en México, casi 10 años después de las primeras declaraciones a nivel Latinoamérica sobre la necesidad de planificar el desarrollo. En 1976 surge la Ley General de los Asentamientos Humanos, se crea una secretaría de Estado en la materia y se inicia la elaboración de planes y programas para la ordenación del territorio.

Aquí en San Luis Potosí también iniciamos relativamente tarde, en 1983 con las reformas al artículo 115 constitucional y la atribución municipal para la administración del desarrollo urbano, es hasta 2006 cuando se crea el Instituto Municipal de Planeación, diez años después del primer IMPLAN en México, el de León.

Si bien en San Luis Potosí han existió planes urbanos desde la década de los setenta, estos se siguen elaborando con metodologías de esa década –de hace más de 40 años-, iniciamos un IMPLAN 10 años después, un gobierno electrónico 20 años después, y aún no tenemos un Plan Metropolitano apegado a la realidad local, centrado en la persona, que promueva la innovación, la competitividad y la sustentabilidad; es decir, tenemos en promedio cerca de 30 años de atraso en nuestro sistema de planeación urbana municipal.

Le diseño urbano de la ciudad requiere articularse con los nuevos esquemas de planeación urbana y con una estructura local que garantice la continuidad en los procesos de construcción de una mejor ciudad para vivir, para ello es fundamental que el poder legislativo modernice el marco jurídico, que la iniciativa privada “acompañe” los procesos de desarrollo urbano transfiriendo parte de los beneficios de la urbanización al ciudadano, que los ayuntamientos centren sus decisiones en la eficiencia urbana y sobre todo que las personas revaloremos la calidad de nuestra ciudad.

San Luis Potosí requiere competir con las principales ciudades del país, regularmente se encuentra entre las primeras 10, en la década pasada superó el millón de habitantes, es el cuarto lugar en densidad media de población, mismo lugar en la clasificación según facilidad para hacer negocios y se consolida como una región metropolitana con un capital logístico para la atracción de inversiones; sin embargo 25% de su área urbana se considera fragmentada, sólo 1 de cada cuatro habitantes tiene acceso a internet, requiere un proyecto de largo plazo, disminuir su costo de mantenimiento y sobre todo centrar lapolítica urbana en la persona, disminuyendo el uso del automóvil, generando espacios verdes, recuperando su patrimonio urbano y estrechando la comunicación gobierno-ciudadanía.

Un proyecto de ciudad requiere liderazgo, visión de futuro y la articulación de esfuerzos de los principales agentes que promueven el desarrollo.



La madre de la víctima explicó que tal negativa fortalece el caso de la menor afectada y le acerca más la justicia ante los presuntos abusos que cometió el ex sacerdote en su contra, aunque falta procesar a personas que dentro de la Iglesia católica le habrían brindado protección para que pudiera escapar el día en que cometió el delito.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Ahora con las elecciones

Los tiempos nuevamente han llegado, tres años transcurren rápidamente y en el caso de gobernador seis, el próximo año es electoral, y como es tradición, la atención se centra primero en la elección de candidatos, después en la elección de los representantes y las votaciones. A lo largo de este proceso los discursos compiten por la atención del electorado, la imagen, el uso de los medios, de la tecnología y la estrategia de campaña son los principales instrumentos para garantizar el triunfo.

Los analistas tienen recursos para diseminar los discursos y destacar las principales ideas así como leer entre líneas los planteamientos, nosotros como ciudadanos debemos de tener la responsabilidad de estar bien documentados y seleccionar aquella información que nos permita tomar nuestra mejor decisión. Como elemento central estarán los “qué’s” es decir la propuesta, los propósitos; sin embargo en los tiempos actuales parece ya insuficiente y la estrategia hace la diferencia en los “cómos”, en otras palabras, los medios para alcanzar el fin, los recursos, la gestión o prácticamente los recursos que se emplearan para lograr los propósitos.

En materia urbana, habremos de analizar las propuestas y estrategias para transitar hacia una mejor ciudad, en donde los retos y preguntas son muchas…

Sobre la percepción ciudadana respecto de nuestra ciudad.- qué formularán las nuevas autoridades para mejorar la imagen y sentimientos que tenemos actualmente sobre nuestros espacios, en otras palabras, que propuestas realizaran para mejorar nuestra percepción sobre la ciudad en la que vivimos y cómo lo harán.

Sobre la infraestructura.- destaca la atención a las nuevas necesidades, planteadas, incluso ya por organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo o la Organización de las Naciones Unidas, al referirse a la hiperconectividad (Internet), la integración de la tecnología y el desarrollo de software para hacer más eficiente la administración de la ciudad y “conectar” a los ciudadanos a través de una red.

Sobre el espacio público.- académicos reconocidos han centrado la discusión en cómo recuperar los espacios públicos como lugares de encuentro, tradición y cultura, pero sobre todo con diseño para establecer diferencias y desarrollar atractivos a nivel regional, nacional o incluso internacional.

Sobre la movilidad.- cómo hacer más eficiente el tránsito entre personas, conectar a la ciudad a través de una amplía red de transporte público, pero sobre todo para disminuir el uso del automóvil e integrar al peatón a través de recorridos urbanos.

Sobre las leyes.- existen dos nuevos elementos que llevan a reformular o actualizar el marco jurídico urbano, el denominado Derecho a la Ciudad y la Reforma Urbana; en ambos casos como una necesidad de “recuperar” la ciudad para el libre tránsito, mejorar la seguridad, centrar el desarrollo urbano en la persona, y sobre todo hacer ciudades más “vivibles” donde se pueda vivir dignamente, ciudades productivas, que agreguen valor y transfieran los valores del suelo al ciudadano, es decir la plusvalía.


Sobre los nuevos retos.- la necesidad de generar energía para atender los altos patrones de consumo, el desarrollo de nuevas vocaciones económicas en la ciudad para su diversificación productiva, y lo más importante, la generación de un proyecto que dé certeza y claridad de hacia dónde va nuestra ciudad.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Los retos en nuestras ciudades

Nuestras ciudades enfrentan nuevos retos que deben dar lugar a una gestión urbana sustentable; es decir, las personas encargadas de la planeación en la ciudad, así como de su administración deben desarrollar nuevas habilidades y capacidades que por una lado responda de forma más efectiva a los problemas de ordenamiento urbano y por otro lado consideren los nuevos retos de las ciudades hacia el primer cuarto del presente siglo.

A inicios del siglo pasado, uno de cada 10 habitantes en México vivía en ciudades, para el 2020 esa proporción será de 9 de cada 10. Las ciudades son espacios altamente improductivos, una ciudad mal planeada incrementa su costo hasta 70%. Los últimos 30 años la población se ha duplicado, sin embargo la superficie urbana se ha multiplicado por seis. Actualmente, 20% de la población de la zona metropolitana de la ciudad de México se mueve en 80% de los vehículos, estos habitantes pierden cerca de 3.3 millones de horas-hombre al día, que representa33 mil millones de pesos al año, equivalente al presupuesto anual de la UNAM, lo anterior según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad.

¿Cuáles son los principales retos en nuestras ciudades? Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, hacia el 2025 las ciudades de América Latina tendrán alrededor de 140 millones de automóviles, 80 millones más de los que teníamos en 2010, en México se calculan cerca de 30 millones. Los avances en la tecnología automotriz continuarán, todos los autos nuevos, estarán conectados a la red internet y tendrán GPS, habrá mejores sistemas para monitorear el flujo de tráfico y la mayoría de las ciudades deberán de contar con Buses de Tránsito Rápido (BRT) como el de la ciudad de León. Uno de los principales retos en este rubro consiste en reducir la congestión, el tiempo promedio de desplazamiento, a la vez que mejora la calidad del aire.

La Ciudad de México y Guadalajara, se unirán a las ciudades de Buenos Aires, Montevideo, San José, Bogotá, Campinas, Sao Paulo, Córdoba y Santiago como los principales polos de desarrollo de software y Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Las dos ciudades mexicanas requerirán entonces una amplia plataforma de conectividad digital para asegurar su mejor desempeño y elevar su competitividad.

Este mismo estudio señala que si nuestras economías y población siguen creciendo al ritmo actual, vamos a necesitar 150 gigavatios más de capacidad de generación de energía eléctrica; la energía renovable (hidroeléctricas, solar y eólica) abastecerán solamente un tercio de lo necesitado para el 2025, por lo tanto la alternativa sería construir unas 320 plantas de gas natural, a un costo aproximado de US$90 mil millones, para generar 100 gigavatios de capacidad eléctrica.

En México existirá un importante corredor urbano, una Megalopolis, integrado por Toluca- México- Puebla que concentrarán 32 millones de habitantes en un área de 198 Km que generará 40% del PIB. Este corredor deberá de contar con infraestructura en movilidad capaz de competir con Brasil y Argentina, que concentraran los otros dos corredores más importantes de América Latina.

Las ciudades deberán también centrarse en mejorar las condiciones de salud de sus habitantes. Los cambios en nuestros hábitos de consumo desde la década de los ochenta así como nuestros patrones de actividad producto del uso del internet, la computadora y la televisión afectará de forma más grave al ciudadano. Se estima que una persona urbana en promedio pasa 9 horas sentada, 4 horas viendo televisión o navegando Internet, más 2 horas desplazándose (auto, autobús o metro); este sedentarismo es tan riesgoso como fumar.

Finalmente, habremos de estar preparados para nuevos roles ciudadanos y la necesidad de mejorar la accesibilidad para adultos mayores, lo primero como resultado de la constante información que habrá de circular por las redes sociales, y lo segundo por el cambio demográfico.

Las ciudades enfrentarán nuevos retos que intensificaran su dinámica, la sociedad estará mejor comunicada y mantendrá nuevos esquemas de conectividad y accesibilidad, manteniendo su patrimonio urbano y fortaleciendo su identidad, sin embargo surge otra pregunta, en este escenario, ¿están preparados nuestras autoridades para responder oportunamente y con efectividad, o seguirán actuando de forma reactiva a los problemas tradicionales locales?



jueves, 6 de noviembre de 2014

Competitividad en la ciudad

Una una ciudad no tiene posibilidades de atraer mucha inversión o talento si es una ciudad desordenada, sin reglas establecidas para dirigir su crecimiento, donde no existe certidumbre para los inversionistas y sus habitantes, y donde no se vela por el desarrollo sustentable; de esta mera inicia el reporte del Instituto Mexicano para la Competitividad denominado “¿QUIÉN MANDA AQUÍ? LA GOBERNANZA DE LAS CIUDADES Y EL TERRITORIO EN MÉXICO” que mide la competitividad urbana 2014.


En este índice San Luis Potosí ocupa el lugar 16, manteniendo el mismo nivel medio alto desde 2012. Si bien la semana pasada reconocíamos el dinamismo de León y el establecimiento de un proyecto de ciudad, en este caso destaca la estabilidad.


Existen 10 dimensiones que se consideran en la medición de la competitividad, San Luis Potosí ha mejorado en Derecho, Mercado, ubicándose en competitividad media alta, en este nivel se ha mantenido en Sociedad, Conectividad (Terrestre, aérea, digital), Relaciones internacionales e Innovación; mantiene una competitividad adecuada en Gobierno y Economía, Media Baja en Política y el mayor reto está en el rubro de medio ambiente.


Si bien destaca la posición 16 de San Luis Potosí entre las 78 evaluadas, es una ciudad que está creciendo rápidamente, rebasando recientemente el millón de habitantes como zona metropolitana. Enfrenta retos importantes que ayudarían a consolidar sus ventajas y ubicarse en una mejor posición. Es una ciudad de amplios contrastes, pues su primacía urbana (tamaño y grado de urbanización) destaca sobre Soledad de Graciano Sánchez, municipio conurbado con amplía presencia rural. Mantiene altas densidades en el centro frente a una ciudad extensa que crece rápidamente en la periferia; además de una zona con altos índices de equipamiento por habitante frente a otra zona con carencias.


San Luis Potosí requiere mejorar su posicionamiento para insertarse con éxito en la dinámica urbana nacional y mundial, para ello desarrollar proyectos en las siguientes vertientes:


1.         Incremento de su patrimonio urbano

2.         Mejora de la conectividad (física y digital)

3.         Ampliar sus sistemas de movilidad urbana

4.         Diversificar y especializar su estructura económica

5.         Desarrollar sectores de alto valor agregado (energía, telemedicina, tecnologías de la información y la comunicación)

6.         Modernizar sus sistemas de gestión urbana, centrado en la persona


Tenemos una gran ciudad que hay que cuidar, tiene una amplia tradición y ha sido enclave nacional de eventos económicos, políticos y sociales que han marcado la dinámica nacional. Hoy, estamos cerca nuevamente de las campañas electorales, la oferta deberá girar en torno a la construcción del mejor proyecto de ciudad.

jueves, 30 de octubre de 2014

Las mejores ciudades para hacer negocios

Una ciudad para hacer negocios es aquella altamente especializada en servicios de conectividad e infraestructura para convenciones tales como aeropuertos, centrales de autobuses, hoteles, restaurants, centros de convenciones, hasta Internet, espacios virtuales de aprendizaje (salas EVA), accessGrid (ambientes interactivos) entre muchos otros.

El turismo de negocios en una ciudad es altamente rentable –cuando se planea bajo un proyecto de ciudad para negocios-, en México genera una derrama económica de más de 6 mil millones de dólares, más de 150 mil empleos, y aporta casi 2% al Producto Interno Bruto (PIB).

De acuerdo a Forbes México, las 10 ciudades mexicanas más importantes que cuentan con los hoteles más adecuados, centros de convenciones, gastronomía y, sobre todo, ambientes propicios para los negocios son las cuatro ciudades más grandes de México o los principales destinos turísticos, sin embargo destaca en la lista León que no cumple con estas dos características. En orden de importancia las 10 ciudades son: Cancún, Ciudad de México, Guadalajara, León, Los Cabos, Monterrey, Puebla, Puerto Vallarta, Riviera Maya y Riviera Nayarit.

De León destaca su conectividad tanto aérea como terrestre, el Aeropuerto Internacional del Bajío que en 2013 transportó más de 73 mil pasajeros, también sus centros de convenciones, más de 50 mil metros cuadrados de áreas de exposición y salones multifuncionales, también cuenta con más de 4 mil habitaciones distribuidas en 49 hoteles internacionales, y, una amplia gastronomía. No resulta extraño que León esté en esta lista.

Las ciudades generan activos cuando se planean con un proyecto de ciudad, hace más de dos décadas la ciudad de León fundó su IMPLAN (Instituto de Planeación Municipal), de los primeros en México, desarrolló un sistema de movilidad que se ha convertido en un referente, pero lo más importante construyeron un proyecto para diversificar su economía y no centrarla en los productos del cuero y calzado. Hoy León es una ciudad para hacer negocios y además cuenta con un clúster automotriz de clase mundial. Su proyecto de ciudad permite definir el rumbo, dar certeza a la ciudadanía, da orden al crecimiento, pero sobre todo se centra en la persona y en la generación de beneficios. De acuerdo con la encuesta aplicada por IMAGINA México AC, seis de cada diez personas se encuentran satisfechos con su empleo y su entorno, y siete de cada diez viven en armonía familiar, los servicios que mejor califican son la cultura, la seguridad, el alumbrado y la recolección de basura.


León se está convirtiendo en un referente en materia de planeación urbana, líder en la región centro del país, capaz de competir con las grandes ciudades, su proyecto de conectividad e integración regional con Silao, Guanajuato, Celaya y otras ciudades lo convierten en un nodo articulador, pero este proyecto comenzó hace 20 años ¿Cuando iniciará San Luis Potosí?

jueves, 23 de octubre de 2014

El cambio demográfico en la ciudad, una ciudad para gente con experiencia

Una de las principales características de la población en México es su proceso de envejecimiento, por ello es necesario atender las necesidades de los grupos de edad avanzada. El diseño urbano debe de considerar el cambio generacional de sus habitantes, de tal manera que se ajusten los equipamientos, espacios públicos y la infraestructura, principalmente. La accesibilidad yla emotividad para adultos mayores se han convertido en criterios de planeación y diseño urbano de los espacios públicos en ciudades que actúan anticipadamente.

El espacio público tiene la función urbana de ser un lugar de interacción por las características, necesidades y en general el uso que tiene en las funciones sociales (recreación, cultura, deporte, convivencia). En algunos países existen parques orientados a necesidades específicas de personas de tercera edad, en China –por ejemplo- se han diseñado parques públicos geriátricos o también llamados circuitos bio saludables que son espacios verdes, con mobiliario urbano de uso exclusivo.

En México, la población se ha duplicado cada 20 años desde 1970, con ello, se han registrado cambios en la estructura de la población, que han impactado la composición por edad, la población joven disminuye, mientras se acelera el crecimiento en las población de edad avanzada.La población adulta mayor –como toda la población- se concentra en la ciudad. En México 9% de la población tiene más de 60 años, y 60% se concentra en localidades de más de 15 mil habitantes.

San Luis Potosí se encuentra en una etapa de transición demográfica caracterizada por un rápido aumento de la población mayor de 60 años y una disminución de la población joven. Para el año 2010 existían 187 mil habitantes mayores de 60 años, para el año 2015 esta cifra llegará a 207 mil y al 2020 serán más de 234 mil personas. Este segmento de población aumenta tres veces más rápido que la población total, es decir, 37% en 10 años, mientras que la población total lo hará 10% en este mismo periodo.

Lo anterior impone serias presiones demográficas a la ciudad, destaca la necesidad de vivienda, infraestructura especializada para este sector de la población.Un diseño urbano inclusivo considera criterios de equidad, funcionalidad, necesidad, pero también incorporara variables de psicología ambiental y principios de urbanismo que permitan que las personas “permanecer en el lugar”, en términos del confort, identidad y adecuación del espacio. De esta manera la accesibilidad centrada en la persona no solo se reduce a disponibilidad, adecuación o incluso a una cuestión económica, sino que da preferencia a considerar la estancia en el lugar y recorrer una experiencia, la emotividad del lugar, por ello la importancia del diseño urbano en espacios públicos.


viernes, 17 de octubre de 2014

La identidad de la ciudad

La identidad urbana es un conjunto de características que integra la historia, cultura y personalidad de una sociedad, se manifiesta en el diseño del paisaje urbano e influye en el uso de los espacios públicos. Un espacio urbano carece de identidad debido a la falta de sensibilidad de la acción humana, y por tanto se asocian otros problemas derivados de la falta de pertenencia o apropiación de un lugar, tal es el caso de la segregación, la violencia, la inseguridad o deterioro de la calidad de vida; de esta manera se pierde valor, el patrimonio urbano.

La ciudad de San Luis Potosí tiene una larga historia y ha construido una identidad urbana que la caracteriza, sin embargo es difícil describirla con precisión producto de los acelerados cambios sin un patrón de diseño establecido. Si bien es cierto cuenta con un patrimonio urbano en el centro, no ha podido consolidarse como un activo para retener o atraer población o reconocerse por organismos internacionales como la ONU, el centro continúa  perdiendo valor.

Otras zonas de las ciudad que cambiaron durante el siglo XX en su estructura urbana y que son espacios históricos que definieron en su momento a la ciudad como las colonias Tequisquiapan, Burócrata, Himno Nacional, Del Valle, Las Águilas, Los Filtros, y Polanco están perdiendo su identidad como barrio y atractivo para la ciudad.

“Tequis” como se le llama comúnmente a Tequisquiapan fue un asentamiento de indios Guachichiles y después de Tlaxcaltecas, el origen de su nombre proviene de la voz que compone de tequizquitl, de telt, piedra, de quizquilt, brotante y de pan, río; es decir, piedra brotante sobre río. En 1674 contaba con 39 familias y 240 habitantes. Hacia 1703 se realizó una donación para la construcción del templo de Nuestra Señora de los Remedios. Actualmente el barrio de Tequis cuenta con una población de más de 22 mil habitantes, está integrado por 130 manzanas, 39 equipamientos educativos, 16 de salud, 3 Templos, así como espacios culturales, recreativos, comerciales y de comunicación.

De acuerdo con una investigación sobre identidad urbana que analiza la organización, pertenencia y percepción de la ciudadanía sobre Tequis, realizada por la Facultad del Hábitat de la UASLP, se observan los siguientes resultados: es un sector que envejece rápidamente, una de cada cuatro personas tiene más de 60 años; una de cada cinco personas forman parte una organización social; aunque la colonia de Tequisquiapan fue originada por guachichiles, sólo el 0.2% de la población habla una lengua indígena y 9 de cada 10 habitantes son católicos. No existe relación entre su historia, los hitos representativos y la identidad en este sector de la ciudad. La Avenida Carranza, el jardín de “Tequis”, la iglesia, y “Tangassi” son los hitos más representativos de las personas; sin embargo, sólo 15% de su población identifica los límites del barrio.

Justamente alrededor de esta historia, de la identificación de límites, espacios y la forma en cómo las personas lo perciben es que se construye una ciudad con identidad urbana que se convierte en activo y patrimonio, lamentablemente en San Luis Potosí no cuenta con un proyecto de imagen urbana que fortalezca la identidad, al contrario, tal parece que se está acabando con lo poco que queda y que se construyó por siglos. Actualmente nada sabemos de la historia del lugar, no hay límites establecidos que nos lleven a transportarnos a una experiencia de visitar Tequis, no hay rasgos distintivos, nuestros hijos poco sabrán de los adoquines, de las palmas, de los árboles que formaban parte de la imagen urbana del lugar, pronto dejaremos de “carrancear”; las casas, colores y trazos continúan perdiéndose por la falta de relación entre la planeación y el diseño urbano.


Una ciudad como San Luis Potosí debe contar con criterios de planeación y diseño urbano fuertemente relacionados, claros y que aseguren el patrimonio urbano, de tal manera que se genere valor para la ciudad, que sea un activo para las inversiones altamente especializadas, y que sea detonante de actividades comerciales, turísticas y de negocio, que permita generar experiencias sociales, apropiarse del espacio y fortalecer el sentido de pertenencia, sólo bajo esta lógica se mantendrá la identidad urbana. 

jueves, 9 de octubre de 2014

Que tan felices somos en nuestra ciudad

Existen indicadores que miden el bienestar o desarrollo de una determinada ciudad, a partir de las características de su población y vivienda principalmente, tal es el caso de los índices de marginación, del índice de necesidades básicas, del índice de desarrollo humano, los polígonos hábitat, el índice de carencias en las escuelas, el índice de conectividad digital urbana, entre muchos otros, los cuales se calculan a partir de variables de los Censos de Población del INEGI. Si bien estos indicadores permiten realizar diagnósticos sobre las características de una ciudad, es importante mencionar que reflejan la disponibilidad de servicios, el tipo de materiales de construcción, el promedio de escolaridad, de ingreso o esperanza de vida por ejemplo; sin embargo, no monitorean las percepciones sociales sobre el entorno y la forma como se reflejan las emociones.

Existen condiciones urbanas que afectan la vida de las personas y modifican su percepción, estado de ánimo y hasta la preferencia por vivir en un lugar, tal es el caso de la imagen urbana, el impacto de la obra pública, la calidad de la vivienda, la movilidad, el diseño de los espacios públicos o bien el nivel de empleo, la seguridad, la identidad social, el medio ambiente, la salud, la educación entre muchos otros.

El bienestar subjetivo es una perspectiva que actualmente se está incorporando a la planeación urbana, con la finalidad de monitorear que tan felices son las personas con las ciudades en las que viven. La idea consiste en suponer que una sociedad que  habita en un espacio diseñado y planeado es más tranquila y feliz con su entorno porque vive en un ambiente sano y por tanto su satisfacción percibida es mejor que las personas que ocupan mayor cantidad de su tiempo en el transporte, que son afectadas por la calidad de las obras urbanas, que reciben servicios deficientes o que el costo de sus bienes urbanos decrece mientras aumentan sus impuestos.

De esta manera, los índices de bienestar subjetivo consideran además de condiciones objetivas tradicionales, otros aspectos basados en las relaciones sociales y su entorno, en las emociones y sensaciones percibidas. En 2013, la ONU encargó a la empresa Global Gallup-Healthways  una encuesta a 135 países sobre el nivel de felicidad de sus habitantes tomando en cuenta factores como su situación financiera, sus  relaciones sociales, el bienestar de la comunidad y su salud física principalmente. Los residentes de América Latina, Estados Unidos y Canadá son más propensos a la felicidad, 33% de su población percibe buenos niveles de satisfacción en tres o más elementos, opuesto a 9% de las personas del continente Áfricano; México ocupa el lugar 17 a nivel mundial, con 31% de su población que cumple al menos tres de los elementos de bienestar.

En México, los estudios sobre bienestar subjetivo y felicidad iniciaron junto con la iniciativa de la ONU. El INEGI y la organización IMAGINA México emprendieron una primer exploración, los resultados de cerca de 30 mil encuestas en 100 municipios muestran que 83% de los mexicanos está total o moderadamente satisfechos con su vida, mientras que 17% se sienten escasamente satisfechos o totalmente insatisfechos.  El municipio de Apodaca en Nuevo León ocupa el primer lugar en el Ranking de Felicidad, Campeche por su parte ocupa el lugar número 100. Algunas de nuestras principales ciudades de México se encuentra en los siguientes lugares: León en el lugar 13, Querétaro en el 33, Monterrey en el 55, Toluca en el 68, Guadalajara en el 70, Tijuana en el 76, San Luis Potosí en el 80, Puebla en el 84 y Ciudad Juárez en el 97.

Actualmente las ciudades enfrentan diversos retos como el uso de la energía, la conectividad digital, el empleo, el uso de la vivienda, la movilidad, el envejecimiento de su población, la recuperación de los espacios públicos, entre muchos otros; sin embargo, lo más importante es reconocer que estos retos giran en torno a la persona, a su nivel de satisfacción, su percepción y la forma en cómo recupera su derecho a la ciudad. Un gobierno urbano tendrá éxito político y técnico en la medida que logre enfrentar con con ventaja estos retos a través de un diseño que agregue valor al ciudadano, articulado con una efectiva planeación urbana.





jueves, 2 de octubre de 2014

Hacia dónde va nuestra ciudad de SLP

En México existen 59 zonas metropolitanas, la Zona Metropolitana de San Luis ocupa el lugar numero 11 entre las más grandes, es el número 23 por su ritmo de crecimiento, y el lugar 28 de esas 59 por su superficie urbana, sin embargo, es la cuarta ciudad con mayor densidad de población, sin considerar la Ciudad de México por sus dimensiones demográficas. La ciudad con mayor cantidad de habitantes por kilómetro cuadrado es León, después Guadalajara y Monterrey, en San Luis Potosí existen 106 habitantes por kilómetro cuadrado.

La Ciudad de San Luis Potosí podría seguir creciendo en las próximos años, tal vez a un ritmo más acelerado que la última década y en contra de la tendencia prevista por el Consejo Nacional de Población (CONAPO), debido al impacto inmediato generado por la instalación de la empresa BMW; sin embargo, ese crecimiento no implica por sí mismo una condición positiva, ya que la ciudad podría no estar preparada para los efectos urbanos de una inversión de esta naturaleza. Por lo anterior, es necesario generar condiciones para convertir este reto en una oportunidad.

La instalación de la BMW por supuesto tendrá un impacto en el crecimiento de la población y en la expansión de la ciudad. Actualmente SLP tiene una población de 774 mil habitantes (únicamente el área urbana del municipio). Durante la primer década del presente siglo su Zona Metropolitana creció a un ritmo anual promedio de 2%, sin embargo entre 2010 y 2014 la ciudad creció 1.05%, casi la mitad que su Zona Metropolitana.

San Luis Potosí es una ciudad grande, aun compacta que está en proceso de expansión de su área urbana. Entre 1960 y 1990 triplicó su población y multiplicó por ocho su superficie, actualmente alcanza 171,816 km2, la cuarta parte de Monterrey.

El ritmo de crecimiento observado en la década 2000 – 2010 es más pronunciado a partir de la instalación de la empresa GM en Villa de Reyes.  De acuerdo con las proyecciones realizadas por CONAPO -echas antes de la instalación de BMW-, la ciudad en 2020 podrá alcanzar los 813 mil habitantes, es decir, estaría creciendo cerca de 6,500 habitantes por año. Podría considerarse que este ritmo de crecimiento moderado, se duplicará derivado de la instalación y puesta en operación de la empresa BMW –como sucedió con GM-, alcanzando en términos reales un aumento de más de 16 mil habitantes por año.

El escenario resultado del impacto de la empresa en el crecimiento urbano implicará garantizar nuevos servicios para más de 97 mil habitantes al 2020, ocupar más de 4 mil viviendas por año y aumentar el parque vehicular en 8,200 unidades también anualmente. Además de los espacios educativos, la atención a la salud, empleos y transporte público entre otras muchas necesidades.

La ciudad de San Luis Potosí requiere una Reforma Urbana, una transformación institucional, legal, presupuestal así como del diseño de sus instrumentos de planeación y gestión urbana que permitan transitar con ventaja hacia un modelo de ciudad innovadora, competitiva y sustentable que coloque en el centro de su política al ciudadano y le permita enfrentar con éxito los diversos retos del crecimiento urbano, el consumo de energía y la movilidad, principalmente.





jueves, 25 de septiembre de 2014

Una Ciudad Global

 La globalización vincula prácticas locales de convivencia con relaciones sociales a nivel mundial y reorganiza aspectos de la vida cotidiana, por ejemplo el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación han creado una red que nos conecta desde lo local a nivel mundial. En este contexto, las ciudades han cobrado mayor importancia, entre otras cosas, por funcionar como nodos articuladores ya que ocupan un lugar en el mundo por la red de ciudades a la que pertenecen.

La ciudad global es un núcleo que concentra capital económico, humano, gestiona el conocimiento de manera estratégica y agrega valor a su región, su importancia económica, flujos de información, mercancías y personas van más allá de sus espacios físicos alcanzando una influencia internacional. La ciudad global replantea el concepto de ciudad tradicional de escala local, para dimensionarla como espacio relacionado a nivel mundial.

En México sólo existe una ciudad global, la Zona Metropolitana del Valle de México, la cual ocupa el lugar 35 de 84 según el Ranking de ciudades globales realizado por A.T. Kearney. Este índice realizado desde 2008 mide 26 criterios agrupados en cinco rubros: Actividad empresarial, Capital humano, Intercambio de información, Experiencia cultural, e Influencia en la política.

New York es la ciudad global número uno, Londres es el segundo lugar, -estas dos ciudades se han mantenido en esa posición los últimos seis años-, le siguen París, Tokio y Hong Kong. De las 20 primeras ciudades, siete son de la región Asia Pacífico (Tokio, Hong Kong, Beijing, Singapur, Seúl, Sydney y Shanghai), otras siete de Europa (Londres, París, Bruselas, Madrid, Viena, Moscú y Berlín), y seis de América (Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Washington, Toronto y Buenos Aires). El Cairo es la ciudad más importante de África, que se encuentra entre el top 50.

Desde 2008, México ha perdido 10 posiciones, su indicador representa la tercera parte de New York; no ha mejorado en ningún momento su posición, sus calificaciones se estancaron o bajaron en todas las dimensiones sobre todo en lo referente al intercambio de información, y únicamente se observa una mejoría marginal en el rubro de capital humano.

Las ciudades latinoamericanas comienzan a situarse a nivel global, sin embargo tres son ciudades de más de cinco millones de habitantes, más grandes que la segunda ciudad más importante de México. Nuestro país necesita diseñar ciudades cuya importancia trascienda fronteras, es necesario que le apueste al talento humano, que desarrolle sistemas de información robustos en beneficio de los ciudadanos para que estén conectados, que sus espacios culturales se consoliden como patrimonio a nivel internacional y sobre todo que la percepción al exterior esté basada en una importante estrategia de comunicación, es decir, consolide “una marca ciudad”.



jueves, 18 de septiembre de 2014

De las Chinampas a las Megalópolis, una reflexión de la relación agua-ciudad

La chinampa era un método  que crearon lo aztecas como instrumento de agricultura y expansión territorial, eran jardines flotantes en la ciudad, por cierto una de las principales en Mesoamérica. Debido a su historia y conocimiento aplicado, la chinampa constituye objeto de estudio en diversos estudios de organización social, espacial y ambiental. De las chinampas a la megalópolis es el titulo de un libro publicado en 1990 por el Fondo de Cultura Económica y escrito por Exequiel Ezcurra, especialista en ecología urbana que actualmente dirige el Instituto para México y Estados Unidos, con sede en San Diego, California.

En su libro, Exequiel Ezcurra describe la extraña relación entre el crecimiento de la ciudad y las cuencas de los ríos que lamentablemente no hemos sabido resolver, parece paradójico que las ciudades de nuestros antepasados hayan basado su método de producción, crecimiento urbano así como de movilidad y paisaje, en los ríos; sin embargo, en la mayoría de las ciudades modernas de México no hemos podido aprovechar esta oportunidad y construimos sobre ellos, como el caso del Rio Santiago en San Luis Potosí o los ríos de la ciudad de México, Toluca, León, o Monterrey, entre otras muchas.

Hace falta una planificación urbana basada en las relaciones sociales y el medio ambiente, como forma de organizar nuestro espacio y que logre una convivencia armónica para mantener los activos naturales del territorio, como los ríos, lagos, bosques, entre otros. Muchas de las ciudades europeas como París, configuran su estructura urbana a través de un río, el cual por cierto también sirve como instrumento de movilidad urbana y constituye un patrimonio urbano. Una planeación urbana centrada en la persona implica mantener los recursos naturales como un activo social, cultural y hasta turístico y de movilidad urbana. Los planes metropolitanos, urbano-municipales, sectoriales y de centros de población habrán que modificarse para pasar de ser un recuento de recursos naturales, y convertirse en un conjunto de estrategias e instrumentos orientados a resolver o atenuar los grandes problemas urbano-ambientales, como la contaminación atmosférica, del suelo y del agua, así como aprovechar las tecnologías para regenerar espacios y mantenerlos.

Tal vez de esta manera –atendiendo “el cause de los ríos” y no contra de ellos- habremos de disminuir otros problemas como las inundaciones, deslaves, riesgos ambientales, contingencias, u otros problemas cuyo origen está en el modo de crecimiento urbano y su relación con la naturaleza, la cual defendemos pero, que al parecer, planteamos como contradictoria en el proceso de urbanización.

Finalmente, es conveniente señalar que lo anterior es una responsabilidad compartida entre los gobiernos, la sociedad, las universidades y las organizaciones no gubernamentales, de tal suerte que junto con el plan, habrá de contar con instrumentos de participación social que permitan articular los esfuerzos del gobierno con los intereses de la sociedad organizada y la factibilidad urbano-ambiental.  

jueves, 11 de septiembre de 2014

Una ciudad que agrega valor al ciudadano

Los efectos en la ciudad, derivados de la globalización, el uso intensivo del conocimiento y de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han centrado la preocupación de la investigación urbana reciente. Desde finales del siglo pasado y principios de este, académicos reconocidos del mundo como Saskia Sassen,  Paul Krugman, Joseph Stiglitz, o en México Gustavo Garza, Carlos Garrocho, Enrique Cabrero, Rizard Rozga, Cresencio Ruiz, entre muchos otros, han estudiado como estos procesos modifican la estructura organizacional del espacio. Si bien no existe consenso sobre sus efectos positivos o negativos, si son fenómenos estudiados, que cada vez son más complejos y por tanto las investigaciones se centran en como aprovechar estos procesos y tecnologías.

La accesibilidad y la conectividad son dos elementos que destacan de estos estudios, y que se han convertido en punto de atención. La primera para que las personas dispongan de nuevos elementos que antes no existían, como el Internet, pero también incluye servicios básicos así como el diseño de espacios que permita la inclusión y disminuya la segregación social; de esta manera la accesibilidad en la ciudad, tanto física como virtual es una prioridad. Por otro lado, la conectividad implica la posibilidad de que personas y espacios estén articulados a través de una amplia red de infraestructura, que permita al ciudadano movilizarse entre los principales puntos y llegar en corto tiempo a realizar sus actividades, así como integrar grandes espacios a través recorridos histórico-culturales, turísticos o con una función económica específica.

La globalización y el uso de las TIC han distanciado a las personas y los espacios, pero también ofrecen amplias oportunidades para estrechar la comunicación y generar activos en las relaciones sociales, de esta manera se construye la cohesión social.


Un proyecto de ciudad que da certeza a la sociedad, basa su estrategia en la cohesión social, en las relaciones sociales, en su historia y cultura, y genera instrumentos de gestión para el ordenamiento urbano y su patrimonio. Así, la conectividad, accesibilidad y el patrimonio son atributos que giran en torno al ciudadano y lo colocan en el centro de la planeación urbana para el diseño de una ciudad que agrega valor al ciudadano.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Sobre la Ciudad Digital

El uso de las tecnologías de la información (TIC) ha cambiado radicalmente la forma de ver a la ciudad. En lo social, existen nuevas interacciones, la gente está más conectada y convive en redes socialesa través de Internet, con ello exige nuevas formas de “estar conectado” en la ciudad, como las redes Wi-Fi o Bluetooth. En lo económico, las empresas más competitivas son aquellas que utilizan intensivamente las TIC para incrementar su productividad, su mercado y diversificarse, ya sea para agregar valor a sus productos o para crear nuevos negocios como el comercio electrónico. En el territorio, se han manifestado nuevos esquemas de organización social y económica a partir de redes, hoy más que nunca la ciudad es un conjunto de redes.

Bajo esta lógica, la conectividad tanto física como virtual se ha convertido en una necesidad y en un elemento para integrar a la ciudad y su población a la dinámica global. Como estrategia, las ciudades que están mejor conectadas, integran al ciudadano a una red virtual que les permite comunicarse, intercambiar información y generan conocimiento, por ello se denominan ciudades digitales.


La ciudad digital está soportada en líneas telefónicas, internet, conexiones electrónicas y sobre todo la capacidad para intercambiar información como “el ancho de banda”, los kioscos,el Bluetooth o el Wi-Fi.; es decir, la ciudad digital es un espacio en donde la administración pública, los individuos y las empresasrealizan un uso intensivo de las TIC en el ejercicio delos derechos, responsabilidades y en las actividades de la vida cotidiana, de tal manera que aprovecha al máximo las tecnologías disponibles enla atención integral de problemas.

Existen instituciones internacionales como el Foro Económico Mundial (FEM), el Banco Mundial o Motorola que miden la conectividad, el uso de las TIC y las ciudades digitales. De acuerdo con el Reporte Global sobre Tecnologías de la Información 2014 del FEM, México pasó del lugar 63 al 79, con un valor de 3.89 que representa poco más de la mitad de Finlandia (6.04) país número 1 y en dónde el Internet es un derecho ciudadano en acceso y calidad, que una persona adquiere desde que nace. Entre los países de Latinoamérica, España es el mejor posicionado en el lugar 34, seguido de Chile (35), Puerto Rico (41), Panamá (43), Costa Rica (53), Uruguay (56), Colombia (63) y posteriormente México (79).

Motorola y Convergencia Research han definido el Índice de Ciudades Digitales 2011. Este Índice evaluó 220 ciudades de las cuales 25 son consideradas líder, de ellas 6 son de México: Chihuahua, Ciudad de México, Culiacán, Guadalajara, San Nicolás De Los Garza, y Tuxtla Gutiérrez. Los elementos que están presentes en estas ciudades son: niveles de conectividad municipal, tele-seguridad, tele-salud, tele-educación, implementación de tecnología para la prestación deservicios municipales, penetración de banda ancha, reducción de la brecha digital, Internet inalámbricogratuito, renovación del modelo de atención ciudadana, portal institucional, infraestructura de servidores, e implementación de kioscos multi-trámite principalmente.

Finalmente, a través del Índice de Conectividad Digital Urbana (ICDU) que elaboróel Observatorio Urbano de la Región Centro Occidentey el Observatorio Urbano Local de San Luis Potosí, en Coordinación con la Facultad del Hábitat de la UASLP, se mide la disponibilidad de las TIC en la vivienda para 490 ciudades de México. La ciudad con mayor disponibilidad de TIC en la vivienda es Jesús del Monte, en Huixquilucan Estado de México; en el estado de San Luis Potosí, la Ciudad Capital se ubica en el lugar 55, seguida de Soledad (157), Matehuala (222), Ciudad Valles (254), Rio Verde (275) y Tamazunchale (326). Lo que mantiene a Jesús del Monte en la primer posición es que 77 de cada 100 viviendas disponen de Internet, en la ciudad de San Luis Potosí esta proporción disminuye hasta 35 de cada 100.


Un Gobierno que presta servicios a través de internet es sólo una parte de la ciudad digital, ya que además se requiere infraestructura, equipamiento y sobre todo flujo de información. En una ciudad digital cada uno de sus habitantes tiene una computadora y acceso a Internet, y de esta manera, la gran parte de las funciones de la ciudad (especialmente las relacionadas con la información y la comunicación) se desempeñan a través de una red ciudadana virtual.

jueves, 28 de agosto de 2014

La importancia de la educación en la ciudad

A propósito del regreso a clases, es importante reflexionar sobre la importancia de la educación para una ciudad, a partir de un indicador agregado que es el grado promedio de escolaridad. Es ampliamente aceptada la premisa de que sociedades con mejor nivel educativo cuentan con capital humano como activo para lograr mejores condiciones de desarrollo. Una ciudad que registra altos estándares educativos, que genera conocimiento en sus universidades, centros de investigación y sobre todo que lo aplica en la solución de problemas a través de una estrecha articulación gobierno-academia-empresa-sociedad, es una ciudad del conocimiento. De esta manera, educación, innovación y ciudad, se han convertido en elementos centrales para la mejora de la calidad de vida.

Específicamente en educación, se reconocen sistemas educativos de vanguardia, por ejemplo el modelo norteamericano no fomenta la competencia entre comunidades educativas y tiene 8 de las 10 mejores universidades del mundo; en el Japonés, las escuelas son reconocidas según el desempeño de sus estudiantes en los exámenes de ingreso a la Universidad; el modelo de Finlandia es considerado uno de los mejores a nivel mundial. En estos ejemplos, las áreas urbanas concentran y articulan los sistemas educativos, proveen infraestructura, servicios y son considerados un elemento estratégico en la ordenación del territorio a escala regional, sobre todo por su relación con la demanda de servicios urbanos, pero también por su importancia en la formación de capital humano altamente especializado; por ello se han convertido en enclaves o polos para generar ventajas competitivas.

A partir de lo anterior, un elemento fundamental de gran visión para promover en la ciudad el desarrollo con equidad, ofrecer mejores oportunidades laborales y de ingreso, vincular el mercado laboral con los perfiles profesionales, alinear la vocación económica con la científico tecnológica, y en general elevar el nivel de vida de forma sostenible, es la educación.

En la ciudad de San Luis Potosí el grado promedio de escolaridad, que es un indicador agregado que mide el promedio de años de educación que tienen sus habitantes es de 9.9; es decir, la población ha estudiado en promedio hasta primero de bachillerato, superior al valor estatal de 8.5 y al nacional de 8.9. Sin embargo, existen amplias desigualdades urbanas, se registran zonas con apenas 6 meses de instrucción primaria hasta áreas en donde la población ha estudiado hasta 16 años, el equivalente a una licenciatura casi terminada.

Bajo estas condiciones, la planeación en la ciudad debe garantizar la accesibilidad de la población a una educación de calidad. Si bien la Zona Metropolitana de San Luis Potosí se encuentra entre los primeros lugares en cobertura de educación superior a nivel nacional con 48.3%, y en la ciudad de San Luis Potosí 4 de cada 10 personas de entre 18 y 24 años asisten a la escuela; la accesibilidad también implica un sistema de movilidad integral que disminuya los tiempos de desplazamientos, un sistema de equipamiento flexible de acuerdo con las características demográficas y la disponibilidad del Internet gratuito y de alto desempeño para la población estudiantil. Movilidad para disminuir los tiempos de traslado, ya que un estudiante en el sur de la ciudad podría tardar hasta 1.5 horas en llegar a la zona poniente, invirtiendo más de la tercera parte del día en desplazarse; por su parte, el acceso a Internet ofrece otras alternativas como la educación a distancia o herramientas para generar competencias y realizar actividades del nivel superior, en este sentido destaca el proyecto de conectividad digital que impulsa el Gobierno Estatal.

Si pensamos en la ciudad de San Luis Potosí en forma de reloj de tal manera que el centro se encuentra justamente en la Alameda, la zona entre las 8 y las 10 tiene el grado escolar más alto, existen cerca de 167 mil habitantes con un promedio de escolaridad de 9.7 años (primero de bachillerato), pero que se incrementa hasta 16 años en los fraccionamientos como Villa Antigua o entre 12 y 15 años (algún grado de educación superior) en Lomas. Existe una pequeña zona entre la tres y las 4, vecina con el municipio de Soledad con 34 mil habitantes, también con algún grado de educación universitaria; en estas dos zonas se concentra el capital humano con educación universitaria de la ciudad. Existen 557 mil habitantes distribuidos en 73% del área urbana con un grado igual o menor al tercero de bachillerato, 186 mil habitantes (25%) en 30% de la ciudad con menos de tercero de secundaria y únicamente 4 mil habitantes en 3% de la ciudad con menos de 6 años en primaria, localizados en la periferia norte, sur y oriente de la ciudad. De esta manera 77% de la población de la ciudad aún tiene educación básica y media superior.


La educación constituye un área de oportunidad como criterio de planeación del desarrollo urbano, sobre todo en el mediano y largo plazo, de tal manera que forme capital humano altamente especializado según las necesidades de las empresas, sobre todo del sector automotriz, servicios y salud que dinamizan la economía local, pero también que permitan innovar en la ciudad como es el caso de las energías alternas, nuevos materiales o telecomunicaciones. Una ciudad con un proyecto urbano basado en la educación agrega valor a la economía local y la inserta con ventajas en la economía y sociedad basada en el conocimiento.

jueves, 21 de agosto de 2014

San Luis Potosí requiere un Proyecto de Ciudad

En México aún se registra un acelerado proceso de urbanización que, al no contar con gobiernos locales preparados que actúen adecuadamente, tiene como resultado ciudades mal planificadas. El proceso de urbanización se caracteriza por un aumento pronunciado de la población urbana, un crecimiento acelerado de suelo urbano y la integración de zonas metropolitanas. La población urbana en México se duplicó en los últimos 30 años, la superficie urbanizada se multiplicó por seis y entre 1960 y 2010 las zonas metropolitanas se incrementaron de 12 a 59.

San Luis Potosí requiere contar con un proyecto de ciudad que dé certeza al crecimiento expansivo, con orden, dirección y que genere valor al ciudadano para los próximos treinta años; su zona metropolitana ya supera el millón de habitantes y tiene una alta densidad de más de 100 habitantes por hectárea, y en los últimos veinte años la población casi se ha duplicado. Este crecimiento ha provocado profundas desigualdades intraurbanas que están fragmentando la ciudad, haciendo un patrón disperso, desconectado y desordenado.

Particularmente la ciudad de San Luis Potosí muestra profundas transformaciones que afectan su crecimiento y que deben considerarse como parte de la construcción de un proyecto urbano de gran visión, por ejemplo:

1.     La estructura de la población es primordialmente joven (65%), la pirámide de edad se está invirtiendo, los habitantes de menos de 14 años representan ya solo 26% mientras que los adultos mayores están aumentando (9%), por ello se requerirán espacios que privilegien la accesibilidad a este sector de la población.

2.     El crecimiento expansivo de la ciudad hasta finales de la década pasada (fraccionamientos horizontales) y el actual impulso de un patrón de redensificación (construcciones verticales) en una estructura urbana que privilegia el uso del automóvil con pocas vialidades primarias, intensificará los problemas de movilidad los próximos diez años. Se requiere de un sistema de movilidad integral que permita conectar a la ciudad en sus diferentes modalidades, individual, colectiva y virtual.

3.     Existe un uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, (TIC), sin embargo no se hace de forma intensiva con la calidad y garantía que exige una ciudad moderna. Únicamente una cuarta parte de la población en la ciudad tiene acceso a ellas. Lo anterior genera nuevas formas de segregación como el analfabetismo digital.

4.     Las obras urbanas mal planificadas afectan la economía local, una ciudad mal planificada incrementa su gasto de mantenimiento y operación más de 70%.

5.     Los últimos seis años el patrimonio urbano arquitectónico se está perdiendo a un ritmo muy acelerado.

6.     El ciudadano ya no es el centro de atención en la construcción de la ciudad, su protagonismo ha sido remplazado por el automóvil y el sector inmobiliario.

En este sentido, se requiere un proyecto de ciudad que recupere al menos los siguientes puntos con prioridad en dos puntos, conectar a la ciudad y agregarle valor:

·         De conectividad:
o    Estructurar un sistema de movilidad urbana que articule de manera diferencial el uso del automóvil, la reestructuración del transporte urbano, el uso de la bicicleta y recupere la escala peatonal.

o    Impulsar el rescate de los espacios públicos como lugares de interacción, identidad y cultura.

o    Se requiere de un gobierno que utilice las TIC para una eficiente gestión urbana y para estrechar la comunicación.

o    La planeación, coordinación y administración metropolitana son instrumentos clave para incidir positivamente en el patrón de organización espacial, en el ordenamiento del territorio, en la competitividad y en la sustentabilidad urbana.

·         De generación de valor
o    Articular la planeación y el diseño urbano para crear identidad y generar valor en la ciudad.

o    Impulsar la vocación científico tecnológica de la ciudad para generar una ciudad basada en el conocimiento aplicado en salud y en el sector automotriz.

o    Generar competitividad urbana basada en la atracción de inversiones que impacten directamente en el ingreso al ciudadano, a través de vincular el capital humano con la vocación económica.

o    La gestión urbana debe establecer un balance entre lo económico, lo tecnológico y lo ambiental para centrar su atención en el ciudadano (actuar con responsabilidad social) y contar con instrumentos para la gestión de riesgos urbanos.

La construcción de un proyecto de ciudad permitirá coordinar esfuerzos de los sectores social, económico, académico y gubernamental de la ciudad, para dar certeza al crecimiento urbano y generar un activo en la ciudad, el capital social.