jueves, 25 de junio de 2015

Las exigencias ciudadanas


Existen diferentes formas de manifestación ciudadana, las más comunes son aquellas que afectan el tránsito de las personas pero también son las más injustas, pues si bien es cierto que forman parte de los derechos constitucionales de libre manifestación, también es cierto que afectan a terceros; como mecanismo de presión es altamente ineficiente y cuestionable.


Recientemente ha surgido otro mecanismo, al menos de dos diferentes grupos de ciudadanos organizados, su demanda se refiere a ¡respetar al peatón! Ante una relativa ausencia de la autoridad manifestada en la falta de señalética de tránsito que privilegie al peatón y la bicicleta, los ciudadanos en San Luis Potosí han decidido “pintar” los espacios de tránsito que deben de ser respetados, tal es el caso del cruce en las esquinas y de precaución en vialidades estrechas donde convive el auto con el camión y el ciclista.


Vale la pena llamar la atención sobre estas formas legítimas y analizarlas como una oportunidad para establecer una sana convivencia. Sí la ciudadanía está participando en sectores clave, es necesario orientar esa participación para que, además de un reclamo que exija respuesta de la autoridad, se generen nuevas formas de cooperación sociedad-gobierno para el diseño urbano.


El empoderamiento urbano es una práctica de iniciativas ciudadanas realizadas a través de procesos que modifican de forma “resiliente” y “adaptativa” el espacio urbano, se refiere a una forma de auto-gestión colectiva cuyo fin es empoderar al ciudadano para la atención de problemas críticos en la ciudad, tal es el caso de la movilidad, algunos ejemplos de ello los encontramos en ciudades de España, Colombia, Chile y recientemente en la Ciudad de México y Guadalajara o específicamente la iniciativa “100 en un día” en Tijuana y Tuxtla Gutiérrez.


“100 en 1 Día” es un movimiento que surgió en Bogotá, Colombia en el año 2012, que ha sido replicado en otras ciudades como: Santiago, Chile; San José, Costa Rica, Managua, Nicaragua; Montreal, Canadá; Ciudad del Cabo, Sudáfrica; Malmo, Suecia; y Copenhague, Dinamarca. El principal objetivo de este movimiento es llevar a la práctica cien iniciativas ciudadanas relacionadas con expresiones artísticas, de señalética o de imagen urbana para mejorar la ciudad.


Sí San Luis Potosí ya está dando muestra de una sociedad organizada que beneficia la ciudad más que afecta a terceros, las autoridades deberán también responder mediante modernos instrumentos de autogestión urbana, de cooperación sociedad gobierno y de innovación, entendida esta última como la generación de valor. Una desarrollo urbano centrado en la persona además de generar políticas de conectividad, accesibilidad y de patrimonio en un horizonte de largo plazo, también crea procesos de autogestión, de tal manera que la ciudadanía es beneficiario y participe en la generación de valor en su espacio. Esperemos generar oportunidades de eventos aislados y analizarlos no sólo para acciones correctivas, sino para establecer nuevos procesos de colaboración sociedad gobierno; elementos todos de un Proyecto de Ciudad.




jueves, 18 de junio de 2015

Consejo ciudadano para la vigilancia del desempeño urbano

El crecimiento en forma expansiva y desarticulada de la ciudad, la baja calidad del transporte público, aunado a una falta de infraestructura para el peatón y el ciclista, son elementos que incentivan el uso intensivo del automóvil; esta situación es común en las ciudades mexicanas, sin embargo en el caso de Xalapa, Veracruz, se atiende mediante una estrategia vigilancia y participación ciudadana que se ha convertido en una buena práctica para la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles.


En esta ciudad, se creó el Consejo Municipal de Movilidad Urbana (CMUX) conformado por líderes de opinión, de organizaciones de transportistas, comerciantes, empresarios, así como por representantes de las dependencias estatales y municipales. A diferencia del Consejo Municipal de Planeación o el Consejo de Desarrollo Social, el CMUX tiene una función de gestión, de tal manera que se vuelve corresponsable en la solución del problema de la movilidad.


Bajo la filosofía de “dar prioridad al peatón” se analizan problemas y propuestas de solución que fomenten la sana convivencia entre los diferentes tipos de movilidad; los principales problemas que ha identificado este Consejo es la alta cantidad de desplazamientos (por encima de los necesarios para la realización de actividades, por ejemplo ir más de una vez al trabajo o escuela), la falta de conectividad entre los principales puntos de la ciudad y la alta relación de autos por habitante.


A través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, se elaboró una estrategia de movilidad para resolver los problemas detectados en la ciudad con enfoque en educación, procesos de gestión, y vínculos entre los ciudadanos y los tomadores de decisión; una forma muy diferente de atender un problema común.


En el caso de la ciudad de San Luis Potosí los “planes” responden a procesos de elaboración muy lentos, tradicionales, con metodologías arraigadas y con enfoques parciales y acciones reactivas. El Plan de Centro de Población Estratégico de San Luis Potosí-Soledad aún no ha sido aprobado por los dos municipios y lleva más de cinco años en su elaboración, el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable de San Luis y Soledad de Graciano Sánchez fue elaborado con una metodología tradicional basada en un inventario de unidades y aforos.


Es necesario reinventar nuestro sistema de planeación urbana, las prioridades y respuestas han cambiado, la sociedad es más demandante y participativa, existen nuevas tecnologías para la gestión de la ciudad, pero sobre todo la ciudad es muy diferente.  Es importante mencionar que setenta por ciento de los planes fracasan en su implementación, por ello, los mecanismos de gestión urbana que acompañan los planes urbanos garantizarán su éxito y la efectividad, el caso del CMUX en Xalapa es un excelente ejemplo de implementación de la estrategia propuesta por el BID.



En esta reflexión parecen surgir más preguntas que respuestas: ¿Qué nuevas tendencias en materia de planeación se están considerando en San Luis Potosí? ¿Cuáles son los instrumentos de gestión urbana en el caso de nuestros planes urbanos? ¿A través de qué se dará transparencia y rendirá cuentas del desempeño de los planes y sus acciones? ¿Cómo se vigilará su implementación?

jueves, 11 de junio de 2015

¿Cómo y dónde se vive bien?

Han terminado las campañas, la expectativa ha iniciado por el nuevo gobierno municipal y la época de transición iniciará muy pronto. Primero, habrá que hacer una evaluación del gobierno de la ciudad que está por concluir, las obras y acciones que realizó a lo largo de tres años y que se presentarán en el tercer informe de gobierno. Después el presidente municipal electo habrá de integrar su equipo de trabajo e iniciar con el proceso de entrega recepción, para que en un lapso de cuatro meses a partir de que reciba formalmente la administración, presente su Plan Municipal de Desarrollo.


El Plan se integrará según la Ley de Planeación a partir de una consulta pública, pero también habrá que alinearse a las políticas estatales y nacionales. La cuestión es que las primeras, estarán también en proceso de formulación, sin embargo se contará con dos planes que recién se integraron, el Plan de Centro de Población San Luis-Soledad y el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable.


Si bien es cierto que ambos planes constituyen un esfuerzo por actualizar el marco de la planeación en San Luis Potosí, también es cierto que aún tenemos poco más de treinta años de atraso en nuestros documentos de planeación urbana, por ello el nuevo gobierno municipal enfrenta un importante reto en la materia, además de una hacienda municipal caracterizada por la escases de recursos y problemas en infraestructura, comunicación, accesibilidad y movilidad en la ciudad, que recibe el gobierno municipal entrante.


El nuevo Plan Municipal de Desarrollo genera amplias expectativas, incluso más tal vez que hace tres años, se espera un modo diferente de hacer las cosas como en Guadalajara o Monterrey. Vale la pena considerar algunos elementos para orientar las expectativas así como la elaboración del Plan, algunas de ellas resultado de experiencias exitosas, siempre con el ánimo de apoyar la construcción de un Proyecto de Ciudad.


La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realizó el Índice de Mejor Vida (Better Life Index) con la finalidad de identificar algunos elementos e indicadores económicos para clasificar a los países por la felicidad y el bienestar general de sus ciudadanos.
 

Australia es el mejor lugar para vivir, las personas son muy felices, disfrutan de una baja contaminación y altos niveles de seguridad personal, tienen un alto compromiso cívico, y sus promedios en indicadores de salud, vivienda, relaciones sociales e ingresos.


Suecia es el segundo mejor lugar en la clasificación, las características que lo ubican son la calidad del medio ambiente, su equilibrio entre nivel de vida, trabajo, satisfacción vital, salud y educación.



Noruega en tercera posición, es un país líder en bienestar subjetivo como la satisfacción vital y la igualdad, estos criterios “intangibles” son importantes para la felicidad general de las personas.


Suiza ocupa el cuarto lugar general, y está cerca de la cima en empleos, salud y satisfacción vital, tiene el segundo mayor ingreso por hogar después de Estados Unidos y un sistema de movilidad integral.


Dinamarca en quinto lugar tiene el mejor récord de equilibrio vida, trabajo y felicidad. Los daneses están más satisfechos con su vida muy por encima del promedio de la OCDE, en una escala de 10 los ciudadanos la califican con 7.5 puntos.


En este sentido existen variables como el ingreso y empleo que son resultado del comportamiento macroeconómico principalmente y no de la economía local, aunque ésta apoya marginalmente; sin embargo las variables de bienestar subjetivo, de capitales intangibles, de la calidad del entorno, servicios, la felicidad, satisfacción de vida, si dependen de las políticas urbanas locales. Será importante ver como se configura el Plan Municipal, ya que tanto el Plan de Movilidad como el de San Luis – Soledad son muy tradicionales y no consideran a la persona, sino únicamente el ordenamiento del territorio.



Sea cual sea la propuesta, lo más importante es que considere la necesidad de una planeación centrada en la persona, que privilegie la accesibilidad para el peatón, que conecte a la ciudad en sus principales puntos, que desarrolle infraestructura del paisaje y sobre todo que genere valor para conservar un patrimonio que ya se ha ido perdiendo. En una visión de largo plazo esto es un Proyecto de Ciudad.

jueves, 4 de junio de 2015

Sigue dominando el Auto

La organización Vida sobre Ruedas se manifestó recientemente ubicando señalética en la Avenida Muñoz, que privilegiaba a la bicicleta sobre el automóvil. Las reacciones oficiales no se hicieron esperar de parte de los representantes del Ayuntamiento de San Luis Potosí.


Si bien es cierto que los intereses de cada uno son legítimos, también es cierto que no existe claridad en los fundamentos normativos para respaldar las acciones, es decir, las leyes igual respaldan la protección a la vida, bienes y derechos de las personas, que salvaguardan de manifestaciones a los bienes públicos. Habrá pues que tomar la necesidad de proteger al peatón y ciclista como una oportunidad para generar instrumentos que permitan regular la vida pública, y no entrar en “discusiones bizantinas” que no abonan a la construcción de una mejor ciudad.


Lo rescatable del colectivo es un reclamo legitimo que se hace para manifestar el derecho al libre tránsito y la protección de la persona, en orden y bajo una manifestación que no afecta a terceros, es de reconocer el aspecto propositivo y creativo. Lo criticable en las autoridades es que más que tender un diálogo y atender una prioridad que en otras ciudades se ha convertido en estrategia de movilidad, prefieren el enfrentamiento.


De acuerdo al Banco Interamericano de Desarrollo la bicicleta es un medio de transporte seguro y accesible que se ha posicionado cada vez más en las ciudades de América Latina y el Caribe. Ciudades en Dinamarca o Suecia tienen problemas precisamente por ya no tener espacio para estacionar bicicletas, y algunas de ellas se han colocado como las ciudades más importantes por el diseño y utilización de sus ciclovías.


Es importante desarrollar nuevos instrumentos de convivencia entre las principales formas de movilidad, -el peatón, la bicicleta, el transporte público y el automóvil, en ese orden-, de manera tal que se permita interactuar en un mismo espacio o que se ofrezcan alternativas exclusivas de manera paralela; es decir, no únicamente para el automóvil.


Es necesario repensar nuestro sistema de movilidad, si bien ya está por iniciar la implementación de un Programa Integral de Movilidad Urbana Sustentable que incluye ciclovías, así como un nuevo Plan de Desarrollo Urbano, el éxito de los instrumentos siempre descansa en la instrumentación y en un proceso cultural de las autoridades y las personas.


La ciudad es un espacio natural de interacción, construido por y para las personas, regresemos a lo básico para no olvidar las relaciones personales y sociales que deben de reproducirse en la ciudad, asegurar los principios de accesibilidad y conectividad de la planeación moderna, esto es, la persona en el centro de la gestión urbana.