La ciudad de San Luis Potosí cuenta con una
población de más 800 mil habitantes, existen cerca de 340 mil automóviles particulares,
4 autos por cada 10 habitantes en promedio, en 2013 se registraron más de 2 mil
300 accidentes de tránsito en la zona urbana, esto representa dos terceras
partes de lo ocurrido en todo el estado con la tercera parte de la población.
La alta concentración de población, de
automóviles, así como el diseño de la vialidad, ingeniería vial, señalética,
transporte público y gestión urbana, hacen de la movilidad de la población un
gran reto. La vialidad como espacio público se ha convertido verdaderamente en
un lugar de todos, donde conviven diferentes formas de movilidad, lo mismo el
auto, que la bicicleta, el camión y el peatón; sin embargo, se requiere de un
diseño que permita tal diversidad, algunos ejemplos son las laterales en la
nueva obra de Av. Muñoz, que si bien están diseñadas para agilizar el
transporte en Automóvil, no es accesible en condiciones de seguridad para la
bicicleta, el peatón o las personas con capacidades diferentes, que en la
ciudad representa 6% de la población total; además se requieren accesos
controlados para el Autobús.
La vía dominical por ejemplo, se ha
convertido ya en una tradición para la ciudad, pero requiere de regulación para
recuperar su objetivo principal, que “las personas caminen la calle”. Ahí
convive el auto local, que no está exento de transitar, junto con el peatón, la
mascota y la bicicleta, ahora se han incrementado los eventos deportivos y
culturales, esta alta relación de usuarios con diferentes necesidades y
motivos, complica el tránsito y “hace a un lado” al peatón y los niños.
Si bien se requiere de una Ley de Movilidad,
ésta debe de enfatizar las formas de relación entre estos cuatro medios: el
auto, el autobús, la bicicleta y el peatón (niños, personas de edad avanzada y
con capacidades diferentes) que inhiba el uso del automóvil pero no por
decreto, sino por una alta eficiencia en el transporte público, infraestructura
segura y basada en las relaciones personales.
El Banco Interamericano de Desarrollo ha
definido la movilidad urbana como uno de los principales retos para las
ciudades de América Latina al año 2025, uno de los principales activos que
están desarrollando las ciudades modernas son los sistemas de transporte
público, las ciclo vías y la accesibilidad universal, de hecho el primero es
una variable que se emplea en diversos “Rankings” para calificar a las mejores
ciudades, tal es el caso de competitividad, felicidad, o sustentabilidad.
Mientras Ámsterdam centra su preocupación en
cómo lograr más espacio para las bicicletas que mueven a más de la mitad de la
población, nuestra ciudad centra su preocupación en vialidades más rápidas para
el auto, un mismo problema bajo dos enfoques muy diferentes.