jueves, 19 de marzo de 2015

El Bulevar Rio Santiago, un proyecto metropolitano

El crecimiento de la Ciudad de San Luis Potosí que la coloca como la décima más grande en el sistema urbano nacional, le obliga a realizar proyectos de alto valor agregado al ciudadano con un enfoque de integración metropolitana. La ciudad de San Luis Potosí es una de las 59 zonas metropolitanas del país.

Desde la segunda mitad del siglo XX, el desarrollo urbano en México se caracterizó por el incremento de zonas metropolitanas, entre 1960 y 2010 se incrementaron de 12 a 59. En este contexto, la planeación y diseño de una ciudad metropolitana es clave, no sólo para ordenar el territorio, sino par incidir positivamente en la organización de las relaciones sociales, la sustentabilidad urbana, la competitividad y sobre todo, recuperar la ciudad para las personas.

Muchas ciudades europeas configuran su estructura urbana a partir de un río, que incluso sirve como instrumento de movilidad y constituye un activo que agrega valor, es decir es un patrimonio. En el caso de la ciudad de San Luis Potosí, el Rio Santiago marcó por más de un siglo los límites de la expansión de la ciudad hacia el sector norte, a finales de los años cincuenta del siglo XX, representaba un borde natural cuya inundación periódica ya implicaba serios problemas de seguridad ambiental.

Durante el periodo 1976-1985 iniciaron los estudios para la utilización del Río Santiago como vía de tránsito, área verde y parques recreativos, que en ese momento se encontraba deteriorado. En 1981 se autorizó la regeneración urbana que comprendió la canalización controlada, la construcción de dos colectores de aguas residuales, una línea de conducción de agua potable y obras para facilitar el tránsito. En 1982 se formuló el primer proyecto oficial y en 1983 inició la construcción del Boulevard Río Santiago.

A mas de 30 años, con una ciudad cuya población ya supera el millón de habitantes, parece que los problemas se mantienen, la historia nos ha demostrado que no fue una obra para el largo plazo, la zona continua inundándose, limita el tránsito en temporada de lluvias, advierte serios riesgos ambientales y requiere nuevamente un proyecto ambicioso que responda a las nuevas necesidades.


El proyecto -de orden metropolitano- habrá de orientarse “atendiendo al cause del río y no contra de él”, una movilidad sustentable también implica el respeto a los recursos naturales y no la urbanización a ultranza, si bien el Bulevar Río Santiago representa un eje importante para la circulación del automóvil, hoy las prioridades son otras, la movilidad de las personas, de las bicicletas y el transporte público, habrá pues que repensar si se invierte en la repavimentación de un río o se realiza una propuesta que en un sistema de movilidad, conviva con él y constituya un patrimonio urbano de escala nacional.

jueves, 12 de marzo de 2015

La necesidad de un sistema de transporte en la ciudad

De acuerdo con el Informe Mundial sobre los Asentamientos Humanos 2013, es necesario implementar políticas de movilidad urbana sostenible, sobre todo en respuesta a los patrones de infraestructura que privilegian el uso del automóvil.


A pesar del crecimiento e importancia que se le ha dado en la ciudad a los sistemas de transporte público, es importante considerar que existen desafíos y áreas de oportunidad, entre ellas, la conectividad y accesibilidad centrada en la persona.

La sustentabilidad del transporte en la ciudad no se refiere en estricto sentido al concepto tradicional, sino al enfoque en la planeación y diseño. La planeación se refiere a la generación de energía y la menor cantidad de recursos energéticos para su uso (combustible y tiempo para traslados) y que en el largo plazo “atienda necesidades de las futuras generaciones”. El diseño por su parte es garantizar la accesibilidad para las diferentes formas de movilidad: peatón, bicicleta, automóvil privado y transporte público, así como a personas con diferentes características, adultos mayores, capacidades diferentes, independiente del estrato social; es decir la posibilidad de convivencia en la ciudad. Esta planeación y diseño agrega valor a la ciudad ya que permite su funcionamiento a todas las escalas, desde la calle, el barrio, el sector, la ciudad y la metrópoli, pero además conecta a la ciudad entre diferentes puntos.

La conectividad como parte de un sistema de movilidad urbana requiere un enfoque, ¿Qué tipo de lugares está conectando y con qué propósito?; esté es uno de los principales retos que enfrentarán las ciudades hacia el 2025. Las ciudades globales y sustentables han resuelto el problema, lo han convertido en un activo para el desarrollo urbano, ya que no sólo atiende la vertiente económica sino que representa un sistema de conexión de puntos que integra a la ciudad.

Es importante considerar que un sistema de esta naturaleza requiere políticas urbanas integrales, rediseño de espacios, plusvalía, participación social y acciones alternas como áreas de transferencia, ordenamiento urbano, uso de las tecnologías y actividades productivas que disminuyan la movilidad innecesaria.

De esta manera, el transporte público es uno de los sistemas más rentables dentro de la planeación centrada en la persona, permite conectar los principales puntos de la ciudad para integrarla y agregarle valor al ciudadano; pero también atiende la dimensión de la accesibilidad, brinda servicio incluyente de calidad. Un servicio sustentable no es sólo el que usan más personas, sino el que usan hasta las personas que tienen automóvil.




viernes, 6 de marzo de 2015

La calidad de vida en la ciudad

El pasado cuatro de marzo se presentó el Índice de Calidad de Vida en la ciudad elaborado por Mercer, empresa internacional de consultoría, el análisis elaborado cada año, se realizó en su edición 2014 durante los meses de septiembre y noviembre en 440 ciudades de todo el Mundo; incluye 39 variable agrupadas en 10 categorías: a) político y social b) económico, c) sociocultural, d) salud, e) educación, f) servicios públicos y transporte, g) entretenimiento, h) bienes de consumo, i) Vivienda, y j) Medio ambiente.

Viena es la mejor ciudad en Calidad de Vida, por dos años consecutivos. La ciudad de América Latina mejor posicionada en este ranking es Montevideo (lugar 78), seguida de Buenos Aires (91) y Santiago (93). En México, el Distrito Federal es la ciudad numero uno en este indicador, sin embargo se ubica en el lugar 126, perdió 4 posiciones respecto de 2013. Las ciudades que incluye este indicador son Aguascalientes, Cuernavaca, Guadalajara, Mexica y Monterrey.

Las ciudades de Europa consolidan su sistema de planeación orientado a la persona para ser las mejores posicionadas en este ranking. Tal vez más importante que el resultado, son las acciones que se realizan derivadas de la información obtenida, compañías multinacionales dedican recursos a compensar los diferenciales del nivel de vida de sus trabajadores para asegurar equidad, existen dos incentivos: a la calidad de vida y la prima por movilidad. Estas compensaciones cubren los costos generados por la ciudad, para que la persona –en este caso el trabajador- no se vea afectado, bajo la premisa que el desempeño es mayor en personas con mejor calidad de vida.

Las ciudades por su parte en infraestructura para las empresas y movilidad principalmente, la primera permite atraer a una mayor cantidad de compañías extranjeras, convirtiéndose así en un círculo virtuoso.