jueves, 25 de septiembre de 2014

Una Ciudad Global

 La globalización vincula prácticas locales de convivencia con relaciones sociales a nivel mundial y reorganiza aspectos de la vida cotidiana, por ejemplo el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación han creado una red que nos conecta desde lo local a nivel mundial. En este contexto, las ciudades han cobrado mayor importancia, entre otras cosas, por funcionar como nodos articuladores ya que ocupan un lugar en el mundo por la red de ciudades a la que pertenecen.

La ciudad global es un núcleo que concentra capital económico, humano, gestiona el conocimiento de manera estratégica y agrega valor a su región, su importancia económica, flujos de información, mercancías y personas van más allá de sus espacios físicos alcanzando una influencia internacional. La ciudad global replantea el concepto de ciudad tradicional de escala local, para dimensionarla como espacio relacionado a nivel mundial.

En México sólo existe una ciudad global, la Zona Metropolitana del Valle de México, la cual ocupa el lugar 35 de 84 según el Ranking de ciudades globales realizado por A.T. Kearney. Este índice realizado desde 2008 mide 26 criterios agrupados en cinco rubros: Actividad empresarial, Capital humano, Intercambio de información, Experiencia cultural, e Influencia en la política.

New York es la ciudad global número uno, Londres es el segundo lugar, -estas dos ciudades se han mantenido en esa posición los últimos seis años-, le siguen París, Tokio y Hong Kong. De las 20 primeras ciudades, siete son de la región Asia Pacífico (Tokio, Hong Kong, Beijing, Singapur, Seúl, Sydney y Shanghai), otras siete de Europa (Londres, París, Bruselas, Madrid, Viena, Moscú y Berlín), y seis de América (Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Washington, Toronto y Buenos Aires). El Cairo es la ciudad más importante de África, que se encuentra entre el top 50.

Desde 2008, México ha perdido 10 posiciones, su indicador representa la tercera parte de New York; no ha mejorado en ningún momento su posición, sus calificaciones se estancaron o bajaron en todas las dimensiones sobre todo en lo referente al intercambio de información, y únicamente se observa una mejoría marginal en el rubro de capital humano.

Las ciudades latinoamericanas comienzan a situarse a nivel global, sin embargo tres son ciudades de más de cinco millones de habitantes, más grandes que la segunda ciudad más importante de México. Nuestro país necesita diseñar ciudades cuya importancia trascienda fronteras, es necesario que le apueste al talento humano, que desarrolle sistemas de información robustos en beneficio de los ciudadanos para que estén conectados, que sus espacios culturales se consoliden como patrimonio a nivel internacional y sobre todo que la percepción al exterior esté basada en una importante estrategia de comunicación, es decir, consolide “una marca ciudad”.



jueves, 18 de septiembre de 2014

De las Chinampas a las Megalópolis, una reflexión de la relación agua-ciudad

La chinampa era un método  que crearon lo aztecas como instrumento de agricultura y expansión territorial, eran jardines flotantes en la ciudad, por cierto una de las principales en Mesoamérica. Debido a su historia y conocimiento aplicado, la chinampa constituye objeto de estudio en diversos estudios de organización social, espacial y ambiental. De las chinampas a la megalópolis es el titulo de un libro publicado en 1990 por el Fondo de Cultura Económica y escrito por Exequiel Ezcurra, especialista en ecología urbana que actualmente dirige el Instituto para México y Estados Unidos, con sede en San Diego, California.

En su libro, Exequiel Ezcurra describe la extraña relación entre el crecimiento de la ciudad y las cuencas de los ríos que lamentablemente no hemos sabido resolver, parece paradójico que las ciudades de nuestros antepasados hayan basado su método de producción, crecimiento urbano así como de movilidad y paisaje, en los ríos; sin embargo, en la mayoría de las ciudades modernas de México no hemos podido aprovechar esta oportunidad y construimos sobre ellos, como el caso del Rio Santiago en San Luis Potosí o los ríos de la ciudad de México, Toluca, León, o Monterrey, entre otras muchas.

Hace falta una planificación urbana basada en las relaciones sociales y el medio ambiente, como forma de organizar nuestro espacio y que logre una convivencia armónica para mantener los activos naturales del territorio, como los ríos, lagos, bosques, entre otros. Muchas de las ciudades europeas como París, configuran su estructura urbana a través de un río, el cual por cierto también sirve como instrumento de movilidad urbana y constituye un patrimonio urbano. Una planeación urbana centrada en la persona implica mantener los recursos naturales como un activo social, cultural y hasta turístico y de movilidad urbana. Los planes metropolitanos, urbano-municipales, sectoriales y de centros de población habrán que modificarse para pasar de ser un recuento de recursos naturales, y convertirse en un conjunto de estrategias e instrumentos orientados a resolver o atenuar los grandes problemas urbano-ambientales, como la contaminación atmosférica, del suelo y del agua, así como aprovechar las tecnologías para regenerar espacios y mantenerlos.

Tal vez de esta manera –atendiendo “el cause de los ríos” y no contra de ellos- habremos de disminuir otros problemas como las inundaciones, deslaves, riesgos ambientales, contingencias, u otros problemas cuyo origen está en el modo de crecimiento urbano y su relación con la naturaleza, la cual defendemos pero, que al parecer, planteamos como contradictoria en el proceso de urbanización.

Finalmente, es conveniente señalar que lo anterior es una responsabilidad compartida entre los gobiernos, la sociedad, las universidades y las organizaciones no gubernamentales, de tal suerte que junto con el plan, habrá de contar con instrumentos de participación social que permitan articular los esfuerzos del gobierno con los intereses de la sociedad organizada y la factibilidad urbano-ambiental.  

jueves, 11 de septiembre de 2014

Una ciudad que agrega valor al ciudadano

Los efectos en la ciudad, derivados de la globalización, el uso intensivo del conocimiento y de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han centrado la preocupación de la investigación urbana reciente. Desde finales del siglo pasado y principios de este, académicos reconocidos del mundo como Saskia Sassen,  Paul Krugman, Joseph Stiglitz, o en México Gustavo Garza, Carlos Garrocho, Enrique Cabrero, Rizard Rozga, Cresencio Ruiz, entre muchos otros, han estudiado como estos procesos modifican la estructura organizacional del espacio. Si bien no existe consenso sobre sus efectos positivos o negativos, si son fenómenos estudiados, que cada vez son más complejos y por tanto las investigaciones se centran en como aprovechar estos procesos y tecnologías.

La accesibilidad y la conectividad son dos elementos que destacan de estos estudios, y que se han convertido en punto de atención. La primera para que las personas dispongan de nuevos elementos que antes no existían, como el Internet, pero también incluye servicios básicos así como el diseño de espacios que permita la inclusión y disminuya la segregación social; de esta manera la accesibilidad en la ciudad, tanto física como virtual es una prioridad. Por otro lado, la conectividad implica la posibilidad de que personas y espacios estén articulados a través de una amplia red de infraestructura, que permita al ciudadano movilizarse entre los principales puntos y llegar en corto tiempo a realizar sus actividades, así como integrar grandes espacios a través recorridos histórico-culturales, turísticos o con una función económica específica.

La globalización y el uso de las TIC han distanciado a las personas y los espacios, pero también ofrecen amplias oportunidades para estrechar la comunicación y generar activos en las relaciones sociales, de esta manera se construye la cohesión social.


Un proyecto de ciudad que da certeza a la sociedad, basa su estrategia en la cohesión social, en las relaciones sociales, en su historia y cultura, y genera instrumentos de gestión para el ordenamiento urbano y su patrimonio. Así, la conectividad, accesibilidad y el patrimonio son atributos que giran en torno al ciudadano y lo colocan en el centro de la planeación urbana para el diseño de una ciudad que agrega valor al ciudadano.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Sobre la Ciudad Digital

El uso de las tecnologías de la información (TIC) ha cambiado radicalmente la forma de ver a la ciudad. En lo social, existen nuevas interacciones, la gente está más conectada y convive en redes socialesa través de Internet, con ello exige nuevas formas de “estar conectado” en la ciudad, como las redes Wi-Fi o Bluetooth. En lo económico, las empresas más competitivas son aquellas que utilizan intensivamente las TIC para incrementar su productividad, su mercado y diversificarse, ya sea para agregar valor a sus productos o para crear nuevos negocios como el comercio electrónico. En el territorio, se han manifestado nuevos esquemas de organización social y económica a partir de redes, hoy más que nunca la ciudad es un conjunto de redes.

Bajo esta lógica, la conectividad tanto física como virtual se ha convertido en una necesidad y en un elemento para integrar a la ciudad y su población a la dinámica global. Como estrategia, las ciudades que están mejor conectadas, integran al ciudadano a una red virtual que les permite comunicarse, intercambiar información y generan conocimiento, por ello se denominan ciudades digitales.


La ciudad digital está soportada en líneas telefónicas, internet, conexiones electrónicas y sobre todo la capacidad para intercambiar información como “el ancho de banda”, los kioscos,el Bluetooth o el Wi-Fi.; es decir, la ciudad digital es un espacio en donde la administración pública, los individuos y las empresasrealizan un uso intensivo de las TIC en el ejercicio delos derechos, responsabilidades y en las actividades de la vida cotidiana, de tal manera que aprovecha al máximo las tecnologías disponibles enla atención integral de problemas.

Existen instituciones internacionales como el Foro Económico Mundial (FEM), el Banco Mundial o Motorola que miden la conectividad, el uso de las TIC y las ciudades digitales. De acuerdo con el Reporte Global sobre Tecnologías de la Información 2014 del FEM, México pasó del lugar 63 al 79, con un valor de 3.89 que representa poco más de la mitad de Finlandia (6.04) país número 1 y en dónde el Internet es un derecho ciudadano en acceso y calidad, que una persona adquiere desde que nace. Entre los países de Latinoamérica, España es el mejor posicionado en el lugar 34, seguido de Chile (35), Puerto Rico (41), Panamá (43), Costa Rica (53), Uruguay (56), Colombia (63) y posteriormente México (79).

Motorola y Convergencia Research han definido el Índice de Ciudades Digitales 2011. Este Índice evaluó 220 ciudades de las cuales 25 son consideradas líder, de ellas 6 son de México: Chihuahua, Ciudad de México, Culiacán, Guadalajara, San Nicolás De Los Garza, y Tuxtla Gutiérrez. Los elementos que están presentes en estas ciudades son: niveles de conectividad municipal, tele-seguridad, tele-salud, tele-educación, implementación de tecnología para la prestación deservicios municipales, penetración de banda ancha, reducción de la brecha digital, Internet inalámbricogratuito, renovación del modelo de atención ciudadana, portal institucional, infraestructura de servidores, e implementación de kioscos multi-trámite principalmente.

Finalmente, a través del Índice de Conectividad Digital Urbana (ICDU) que elaboróel Observatorio Urbano de la Región Centro Occidentey el Observatorio Urbano Local de San Luis Potosí, en Coordinación con la Facultad del Hábitat de la UASLP, se mide la disponibilidad de las TIC en la vivienda para 490 ciudades de México. La ciudad con mayor disponibilidad de TIC en la vivienda es Jesús del Monte, en Huixquilucan Estado de México; en el estado de San Luis Potosí, la Ciudad Capital se ubica en el lugar 55, seguida de Soledad (157), Matehuala (222), Ciudad Valles (254), Rio Verde (275) y Tamazunchale (326). Lo que mantiene a Jesús del Monte en la primer posición es que 77 de cada 100 viviendas disponen de Internet, en la ciudad de San Luis Potosí esta proporción disminuye hasta 35 de cada 100.


Un Gobierno que presta servicios a través de internet es sólo una parte de la ciudad digital, ya que además se requiere infraestructura, equipamiento y sobre todo flujo de información. En una ciudad digital cada uno de sus habitantes tiene una computadora y acceso a Internet, y de esta manera, la gran parte de las funciones de la ciudad (especialmente las relacionadas con la información y la comunicación) se desempeñan a través de una red ciudadana virtual.