jueves, 28 de agosto de 2014

La importancia de la educación en la ciudad

A propósito del regreso a clases, es importante reflexionar sobre la importancia de la educación para una ciudad, a partir de un indicador agregado que es el grado promedio de escolaridad. Es ampliamente aceptada la premisa de que sociedades con mejor nivel educativo cuentan con capital humano como activo para lograr mejores condiciones de desarrollo. Una ciudad que registra altos estándares educativos, que genera conocimiento en sus universidades, centros de investigación y sobre todo que lo aplica en la solución de problemas a través de una estrecha articulación gobierno-academia-empresa-sociedad, es una ciudad del conocimiento. De esta manera, educación, innovación y ciudad, se han convertido en elementos centrales para la mejora de la calidad de vida.

Específicamente en educación, se reconocen sistemas educativos de vanguardia, por ejemplo el modelo norteamericano no fomenta la competencia entre comunidades educativas y tiene 8 de las 10 mejores universidades del mundo; en el Japonés, las escuelas son reconocidas según el desempeño de sus estudiantes en los exámenes de ingreso a la Universidad; el modelo de Finlandia es considerado uno de los mejores a nivel mundial. En estos ejemplos, las áreas urbanas concentran y articulan los sistemas educativos, proveen infraestructura, servicios y son considerados un elemento estratégico en la ordenación del territorio a escala regional, sobre todo por su relación con la demanda de servicios urbanos, pero también por su importancia en la formación de capital humano altamente especializado; por ello se han convertido en enclaves o polos para generar ventajas competitivas.

A partir de lo anterior, un elemento fundamental de gran visión para promover en la ciudad el desarrollo con equidad, ofrecer mejores oportunidades laborales y de ingreso, vincular el mercado laboral con los perfiles profesionales, alinear la vocación económica con la científico tecnológica, y en general elevar el nivel de vida de forma sostenible, es la educación.

En la ciudad de San Luis Potosí el grado promedio de escolaridad, que es un indicador agregado que mide el promedio de años de educación que tienen sus habitantes es de 9.9; es decir, la población ha estudiado en promedio hasta primero de bachillerato, superior al valor estatal de 8.5 y al nacional de 8.9. Sin embargo, existen amplias desigualdades urbanas, se registran zonas con apenas 6 meses de instrucción primaria hasta áreas en donde la población ha estudiado hasta 16 años, el equivalente a una licenciatura casi terminada.

Bajo estas condiciones, la planeación en la ciudad debe garantizar la accesibilidad de la población a una educación de calidad. Si bien la Zona Metropolitana de San Luis Potosí se encuentra entre los primeros lugares en cobertura de educación superior a nivel nacional con 48.3%, y en la ciudad de San Luis Potosí 4 de cada 10 personas de entre 18 y 24 años asisten a la escuela; la accesibilidad también implica un sistema de movilidad integral que disminuya los tiempos de desplazamientos, un sistema de equipamiento flexible de acuerdo con las características demográficas y la disponibilidad del Internet gratuito y de alto desempeño para la población estudiantil. Movilidad para disminuir los tiempos de traslado, ya que un estudiante en el sur de la ciudad podría tardar hasta 1.5 horas en llegar a la zona poniente, invirtiendo más de la tercera parte del día en desplazarse; por su parte, el acceso a Internet ofrece otras alternativas como la educación a distancia o herramientas para generar competencias y realizar actividades del nivel superior, en este sentido destaca el proyecto de conectividad digital que impulsa el Gobierno Estatal.

Si pensamos en la ciudad de San Luis Potosí en forma de reloj de tal manera que el centro se encuentra justamente en la Alameda, la zona entre las 8 y las 10 tiene el grado escolar más alto, existen cerca de 167 mil habitantes con un promedio de escolaridad de 9.7 años (primero de bachillerato), pero que se incrementa hasta 16 años en los fraccionamientos como Villa Antigua o entre 12 y 15 años (algún grado de educación superior) en Lomas. Existe una pequeña zona entre la tres y las 4, vecina con el municipio de Soledad con 34 mil habitantes, también con algún grado de educación universitaria; en estas dos zonas se concentra el capital humano con educación universitaria de la ciudad. Existen 557 mil habitantes distribuidos en 73% del área urbana con un grado igual o menor al tercero de bachillerato, 186 mil habitantes (25%) en 30% de la ciudad con menos de tercero de secundaria y únicamente 4 mil habitantes en 3% de la ciudad con menos de 6 años en primaria, localizados en la periferia norte, sur y oriente de la ciudad. De esta manera 77% de la población de la ciudad aún tiene educación básica y media superior.


La educación constituye un área de oportunidad como criterio de planeación del desarrollo urbano, sobre todo en el mediano y largo plazo, de tal manera que forme capital humano altamente especializado según las necesidades de las empresas, sobre todo del sector automotriz, servicios y salud que dinamizan la economía local, pero también que permitan innovar en la ciudad como es el caso de las energías alternas, nuevos materiales o telecomunicaciones. Una ciudad con un proyecto urbano basado en la educación agrega valor a la economía local y la inserta con ventajas en la economía y sociedad basada en el conocimiento.

jueves, 21 de agosto de 2014

San Luis Potosí requiere un Proyecto de Ciudad

En México aún se registra un acelerado proceso de urbanización que, al no contar con gobiernos locales preparados que actúen adecuadamente, tiene como resultado ciudades mal planificadas. El proceso de urbanización se caracteriza por un aumento pronunciado de la población urbana, un crecimiento acelerado de suelo urbano y la integración de zonas metropolitanas. La población urbana en México se duplicó en los últimos 30 años, la superficie urbanizada se multiplicó por seis y entre 1960 y 2010 las zonas metropolitanas se incrementaron de 12 a 59.

San Luis Potosí requiere contar con un proyecto de ciudad que dé certeza al crecimiento expansivo, con orden, dirección y que genere valor al ciudadano para los próximos treinta años; su zona metropolitana ya supera el millón de habitantes y tiene una alta densidad de más de 100 habitantes por hectárea, y en los últimos veinte años la población casi se ha duplicado. Este crecimiento ha provocado profundas desigualdades intraurbanas que están fragmentando la ciudad, haciendo un patrón disperso, desconectado y desordenado.

Particularmente la ciudad de San Luis Potosí muestra profundas transformaciones que afectan su crecimiento y que deben considerarse como parte de la construcción de un proyecto urbano de gran visión, por ejemplo:

1.     La estructura de la población es primordialmente joven (65%), la pirámide de edad se está invirtiendo, los habitantes de menos de 14 años representan ya solo 26% mientras que los adultos mayores están aumentando (9%), por ello se requerirán espacios que privilegien la accesibilidad a este sector de la población.

2.     El crecimiento expansivo de la ciudad hasta finales de la década pasada (fraccionamientos horizontales) y el actual impulso de un patrón de redensificación (construcciones verticales) en una estructura urbana que privilegia el uso del automóvil con pocas vialidades primarias, intensificará los problemas de movilidad los próximos diez años. Se requiere de un sistema de movilidad integral que permita conectar a la ciudad en sus diferentes modalidades, individual, colectiva y virtual.

3.     Existe un uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, (TIC), sin embargo no se hace de forma intensiva con la calidad y garantía que exige una ciudad moderna. Únicamente una cuarta parte de la población en la ciudad tiene acceso a ellas. Lo anterior genera nuevas formas de segregación como el analfabetismo digital.

4.     Las obras urbanas mal planificadas afectan la economía local, una ciudad mal planificada incrementa su gasto de mantenimiento y operación más de 70%.

5.     Los últimos seis años el patrimonio urbano arquitectónico se está perdiendo a un ritmo muy acelerado.

6.     El ciudadano ya no es el centro de atención en la construcción de la ciudad, su protagonismo ha sido remplazado por el automóvil y el sector inmobiliario.

En este sentido, se requiere un proyecto de ciudad que recupere al menos los siguientes puntos con prioridad en dos puntos, conectar a la ciudad y agregarle valor:

·         De conectividad:
o    Estructurar un sistema de movilidad urbana que articule de manera diferencial el uso del automóvil, la reestructuración del transporte urbano, el uso de la bicicleta y recupere la escala peatonal.

o    Impulsar el rescate de los espacios públicos como lugares de interacción, identidad y cultura.

o    Se requiere de un gobierno que utilice las TIC para una eficiente gestión urbana y para estrechar la comunicación.

o    La planeación, coordinación y administración metropolitana son instrumentos clave para incidir positivamente en el patrón de organización espacial, en el ordenamiento del territorio, en la competitividad y en la sustentabilidad urbana.

·         De generación de valor
o    Articular la planeación y el diseño urbano para crear identidad y generar valor en la ciudad.

o    Impulsar la vocación científico tecnológica de la ciudad para generar una ciudad basada en el conocimiento aplicado en salud y en el sector automotriz.

o    Generar competitividad urbana basada en la atracción de inversiones que impacten directamente en el ingreso al ciudadano, a través de vincular el capital humano con la vocación económica.

o    La gestión urbana debe establecer un balance entre lo económico, lo tecnológico y lo ambiental para centrar su atención en el ciudadano (actuar con responsabilidad social) y contar con instrumentos para la gestión de riesgos urbanos.

La construcción de un proyecto de ciudad permitirá coordinar esfuerzos de los sectores social, económico, académico y gubernamental de la ciudad, para dar certeza al crecimiento urbano y generar un activo en la ciudad, el capital social.