En México aún se registra
un acelerado proceso de urbanización que, al no contar con gobiernos locales
preparados que actúen adecuadamente, tiene como resultado ciudades mal
planificadas. El proceso de urbanización se caracteriza por un aumento
pronunciado de la población urbana, un crecimiento acelerado de suelo urbano y
la integración de zonas metropolitanas. La población urbana en México se
duplicó en los últimos 30 años, la superficie urbanizada se multiplicó por seis
y entre 1960 y 2010 las zonas metropolitanas se incrementaron de 12 a 59.
San Luis Potosí requiere
contar con un proyecto de ciudad que dé certeza al crecimiento expansivo, con
orden, dirección y que genere valor al ciudadano para los próximos treinta
años; su zona metropolitana ya supera el millón de habitantes y tiene una alta
densidad de más de 100 habitantes por hectárea, y en los últimos veinte años la
población casi se ha duplicado. Este crecimiento ha provocado profundas
desigualdades intraurbanas que están fragmentando la ciudad, haciendo un patrón
disperso, desconectado y desordenado.
Particularmente la ciudad
de San Luis Potosí muestra profundas transformaciones que afectan su
crecimiento y que deben considerarse como parte de la construcción de un
proyecto urbano de gran visión, por ejemplo:
1.
La estructura de la población es primordialmente joven (65%), la
pirámide de edad se está invirtiendo, los habitantes de menos de 14 años
representan ya solo 26% mientras que los adultos mayores están aumentando (9%),
por ello se requerirán espacios que privilegien la accesibilidad a este sector
de la población.
2.
El crecimiento expansivo de la ciudad hasta finales de la década pasada
(fraccionamientos horizontales) y el actual impulso de un patrón de
redensificación (construcciones verticales) en una estructura urbana que
privilegia el uso del automóvil con pocas vialidades primarias, intensificará
los problemas de movilidad los próximos diez años. Se requiere de un sistema de
movilidad integral que permita conectar a la ciudad en sus diferentes
modalidades, individual, colectiva y virtual.
3.
Existe un uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación,
(TIC), sin embargo no se hace de forma intensiva con la calidad y garantía que
exige una ciudad moderna. Únicamente una cuarta parte de la población en la
ciudad tiene acceso a ellas. Lo anterior genera nuevas formas de segregación
como el analfabetismo digital.
4.
Las obras urbanas mal planificadas afectan la economía local, una ciudad
mal planificada incrementa su gasto de mantenimiento y operación más de 70%.
5.
Los últimos seis años el patrimonio urbano arquitectónico se está
perdiendo a un ritmo muy acelerado.
6.
El ciudadano ya no es el centro de atención en la construcción de la
ciudad, su protagonismo ha sido remplazado por el automóvil y el sector
inmobiliario.
En este sentido, se requiere un proyecto de ciudad
que recupere al menos los siguientes puntos con prioridad en dos puntos,
conectar a la ciudad y agregarle valor:
·
De conectividad:
o Estructurar un sistema de movilidad urbana que articule de manera
diferencial el uso del automóvil, la reestructuración del transporte urbano, el
uso de la bicicleta y recupere la escala peatonal.
o Impulsar el rescate de los espacios públicos como lugares de
interacción, identidad y cultura.
o Se requiere de un gobierno que utilice las TIC para una eficiente
gestión urbana y para estrechar la comunicación.
o La planeación, coordinación y administración metropolitana son
instrumentos clave para incidir positivamente en el patrón de organización
espacial, en el ordenamiento del territorio, en la competitividad y en la
sustentabilidad urbana.
· De generación de valor
o Articular la planeación y el diseño urbano para crear identidad y
generar valor en la ciudad.
o Impulsar la vocación científico tecnológica de la ciudad para generar
una ciudad basada en el conocimiento aplicado en salud y en el sector
automotriz.
o Generar competitividad urbana basada en la atracción de inversiones que
impacten directamente en el ingreso al ciudadano, a través de vincular el
capital humano con la vocación económica.
o La gestión urbana debe establecer un balance entre lo económico, lo
tecnológico y lo ambiental para centrar su atención en el ciudadano (actuar con
responsabilidad social) y contar con instrumentos para la gestión de riesgos
urbanos.
La construcción de un
proyecto de ciudad permitirá coordinar esfuerzos de los sectores social,
económico, académico y gubernamental de la ciudad, para dar certeza al
crecimiento urbano y generar un activo en la ciudad, el capital social.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario