Estamos
llegando rápidamente a la mitad del periodo de campaña, prácticamente el mes de
mayo definirá las tendencias, propuestas y al eventual nuevo Presidente
Municipal, sin embargo, al parecer aún no se clarifica el Proyecto de Ciudad
que quieren construir.
Ciertamente
tres años es un periodo corto de tiempo para consolidar e incluso para mantener
un proyecto de ciudad, pero es tiempo suficiente cuando se tiene claridad en
las acciones para “sentar las bases” como refieren los políticos.
Tres
años en tiempo administrativo tradicional sucede de la siguiente manera, en el
primer año conocen el funcionamiento, en el segundo inician los proyectos y en
el tercero se preocupan por entregar y trascender políticamente. La ciudad ha
pasado de esta manera muchos periodos con pocos avances, trabajando una tercera
parte del tiempo real.
Una
administración moderna ocupa el tiempo de la siente manera, en el primer año
realiza los cambios organizacionales necesarios para orientar la gestión urbana
hacia la obtención de resultados, integra sus sistemas de información,
establece acciones correctivas en sus servicios de atención directa a la
ciudadanía, actualiza su marco jurídico y de planeación y lo más importante,
asegura la viabilidad financiera de su proyecto.
El
segundo año en una administración moderna que tiende a la innovación inicia la
realización de sus obras por las que busca trascender, orienta sus actividades
a la entrega de resultados y los comunica a la ciudadanía, inicia con la
evaluación del desempeño, pero sobre todo implementa el uso de las tecnologías
de la información y la comunicación en la gestión de la ciudad, a través de un
gobierno electrónico, tableros de control, tránsito inteligente, monitoreo de
la obra pública y rendición de cuentas.
Para
el tercer año, un gobierno con proyecto asegura la viabilidad técnica,
financiera y cultural de su proyecto, desarrolla los procesos y genera
certidumbre en la continuidad de las acciones por las que trascenderá. Este
gobierno implementa procesos, asegura su calidad y ha realizado una
reingeniería de la administración local a lo largo de sus tres años.
Todos
tenemos la misma ciudad, los problemas a resolver son ampliamente conocidos, la
movilidad, la competitividad, el orden el crecimiento urbano, y la calidad de
vida, habrá que analizar las propuestas para observar cómo se alinean a
resolver estos problemas, pero sobre todo cómo el gobierno de la ciudad de San
Luis Potosí, que es la onceava ciudad más grande de México, se reinventa a la
mitad de la segunda década del siglo XXI.
Esperemos
las propuestas de los candidatos al respecto…
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